Shaquille O´Neal y Kobe Bryant protagonizaron un nuevo capítulo de sus tensas relaciones, pero ya hicieron las pases. (LA PRENSA/AP)

Shaquille cede

Marcelino BenitoEFE HOUSTON.- El mundo de la NBA sigue envuelto en las polémicas, lesiones y problemas legales para tener al pívot Shaquille O’Neal, Ray Allen y Eddie Griffin como los jugadores que las protagonizan. O’Neal decidió ayer levantar el silencio que se había impuesto ante los periodistas y lo primero que dijo fue que el […]

Marcelino BenitoEFE

HOUSTON.- El mundo de la NBA sigue envuelto en las polémicas, lesiones y problemas legales para tener al pívot Shaquille O’Neal, Ray Allen y Eddie Griffin como los jugadores que las protagonizan.

O’Neal decidió ayer levantar el silencio que se había impuesto ante los periodistas y lo primero que dijo fue que el enfrentamiento dialéctico que había protagonizado con su compañero Kobe Bryant estaba ya superado, era cosa del pasado.

La estrella de los Lakers reiteró que había que mirar hacia el futuro y olvidarse de lo que sucedió porque lo único que importaba era el bien para el equipo.

“Levanté mi voz, lo mismo hizo Bryant, pero ninguno de los dos tomamos el asunto como algo personal, por lo tanto lo que tenemos que hacer es centrarnos en el juego”, declaró O’Neal, quien también había dicho que no podía hablar más con los periodistas porque su nivel intelectual estaba por encima.

O’Neal había comenzado la polémica cuando el pasado domingo dijo que los Lakers eran “mi equipo” y por lo tanto Bryant necesitaba jugar más para el resto de los compañeros.

La observación de O’Neal se basó en lo que había visto en los dos partidos de exhibición que jugó Bryant con los Lakers y que perdieron.

Bryant no esperó para responderle y definir a O’Neal como un “niño”, “antiprofesional”, “egoísta”, “gordo” y “envidioso”, además de recordarle que nadie le tenía que decir como debía jugar en el campo.

El enfrentamiento era la continuación del que surgió en la temporada 2000-01, cuando ambos jugadores públicamente reivindicaron el derecho a ser el líder del equipo.

“Debemos olvidarnos de los asuntos personales y centrarnos en lo que es bueno para el equipo”, comentó O’Neal. “Estaba un poco molesto por la forma como habíamos perdido los partidos de exhibición y eso fue todo”.

O’Neal también reconoció que necesitaba a Bryant como compañero en el equipo y viceversa porque eran el complemento perfecto al ser los dos polos opuestos tanto dentro como fuera del campo.

La combinación de O’Neal y Bryant hizo posible que los Lakers lograsen tres títulos consecutivos de liga hasta que la pasada temporada fueron eliminados por los Spurs de San Antonio en las finales de la Conferencia Oeste.

EL CASO ALLEN

Allen no tiene problemas con sus compañeros de los SuperSonics de Seattle, pero sí con el tobillo derecho, que no le ha permitido jugar y los doctores le han recomendado que pase por el quirófano.

El escolta de los SuperSonics aceptó la recomendación y pronto será sometido a una artroscopia por el doctor Richard Ferkel, en Los Ángeles.

El procedimiento quirúrgico permitirá al doctor Ferkel quitarle un pequeño trozo de hueso que tiene suelto en el tobillo y es lo que le está produciendo los dolores que le impiden jugar.

El doctor Ferkel, que fue quien le descubrió el hueso suelto, le ha dicho que puede encontrarse con más residuos, pero descartó el tener que tocarle los ligamentos, como en principio también se había valorado.

“Lo que nadie me ha podido decir es cuándo podré volver a jugar y todo dependerá de la evolución que tenga la operación y lo que en realidad encuentren los doctores”, comentó Allen, de 28 años. “Ahora lo único que cuenta es no poner en peligro mi futuro como profesional”.

Otros jugadores importantes de la liga que se encuentran lesionados son el alero Jamal Mashburn (Hornets), Chris Webber (Kings) y Elton Brand (Clippers), sin que hasta el momento sus respectivos equipos sepan con exactitud cuándo van a poder regresar a la competición.

CONFLICTIVO

Mientras, en Houston, a los Rockets se les acabó la paciencia con el polémico y conflictivo alero Eddie Griffin, quien tiene problemas con la ley, recibió la noticia de que no se quedarán con la opción del cuarto año del contrato que tiene firmado.

Griffin, que se enfrenta a cargos criminales por posesión de marihuana, está buscando ayuda profesional para superar los problemas personales y legales.

El alero recibirá salario de 2.31 millones dólares esta temporada y estaba dispuesto a ganar 2.93 millones la próxima, pero al no querer los Rockets que continúe, quedará como agente libre con restricciones a partir del próximo 1 de julio.

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