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La mañana del domingo 26 de octubre, Manuel Martínez salió de su casa de habitación en el barrio Campo Bruce rumbo a la Avenida Bolívar, para cumplir con una nueva jornada del Campeonato Nacional de Motociclismo.
Como lo ha hecho en muchos años, Martínez tenía lista su motocicleta, los implementos y herramientas que utilizaría en una competencia de velocidad, deporte en el que destaca como mejor piloto de los últimos años por su tenacidad, valentía y técnica depurada.
Sin embargo, ese día de competencia no fue igual al de muchos otros… Su vida pendió de un hilo, cuando un despistado conductor no encontró ningún retén policial en las inmediaciones de lo que fue el Cine González y campantemente se cruzó el semáforo una vez que tuvo la preferencia.
El resultado de esa inocente acción provocó un estrepitoso accidente.
Martínez, a bordo de su modificada motocicleta Yamaha 600 c.c., chocó con la parte delantera de la camioneta conducida por el señor Alberto Guevara.
Como resultado del impacto, el piloto de 29 años fue catapultado más de 50 metros, ante el horror de cientos de personas que siguieron el espectacular accidente que ahora lo tiene postrado en una cama del Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños, a pocas horas de una segunda operación que le será practicada esta mañana en ese centro asistencial.
“No recuerdo nada del accidente… Lo único que medio recuerdo es que salí de la curva y en la recta venía con la moto acelerada y todo se me borra desde ese momento”, dice Martínez, en su lecho de enfermo.
SEVERAMENTE LESIONADO
Postrado en una cama, donde es asistido en todo momento por su esposa Leyla Suárez y algunos familiares cercanos como su hermana y su abuela, Manuel apenas tiene aliento para contar lo sucedido después del accidente.
Y no es para menos. En su estómago tiene un herida de unos 20 centímetros de largo producto de la operación del domingo.
Tiene innumerables puntos quirúrgicos en otras dos pequeñas heridas de los costados, no puede ni levantarse de la cama, pero además, tiene una especie de bota de vendas por la ruptura de su tobillo derecho y hoy será sometido a una intervención quirúrgica por severas lesiones en su fracturada pelvis.
La escena es dramática, sobre todo porque es un atleta que se subió a su moto pensando en ganar y dar espectáculo.
“Lo más difícil es que no puedo valerme de mí mismo. Todo te lo tienen que hacer, hasta para moverse un poco de la cama o mover un pie. Todas estas cosas son difíciles de vivirlas o expresarlas aún cuando las estoy sintiendo”, comentó.
A PUNTO DE MORIR
Martínez explicó que vivió una odisea después del accidente dominical.
Aseguró que una vez trasladado inconsciente al Hospital Lenín Fonseca, la atención no fue la mejor.
“Llegué reventado al Lenín. Me estaba ahogando en mi propia sangre, pero en vez de sanarme me estaban matando. Por eso me sacaron rápido y me trasladaron al Militar”, dice mientras sus ojos se llenan de lágrimas. “Dicen los doctores que si hubiera tardado unos 15 minutos más hasta me hubiera muerto”.
Martínez no recuerda nada del accidente, ni lo que sucedió después.
Recuperó la conciencia hasta la madrugada del lunes, cuando despertó en el Hospital Militar, con dolor en todo su cuerpo, heridas en su estómago, la pelvis fracturada y un dolor intenso en el tobillo que lo dejarán postrado por mucho tiempo, producto de ese impresionante impacto cuando se desplazaba a unos 180 kilómetros por hora.
“Han gastado más de 20 mil córdobas en mi atención médica”, explica. “Pero todavía falta el pago de la operación de mañana (hoy), los honorarios médicos que subirán mucho más esta cuenta y cuando salga de aquí, no sé cuándo voy a volver a trabajar en el taller para mantener a mi esposa y mi hijo”, añade el osado corredor que nunca pensó enfrentar un accidente de tal magnitud.
¿QUIEN RESPONSABLE?
Manuel Martínez no acusó al conductor Alberto Guevara de provocar su accidente del domingo. Culpa a los efectivos de la Policía Nacional que no bloquearon los acceso a la Avenida Bolívar.
“Toda la culpa la tienen los policías. En vez de hacer su trabajo, llegan a mirar las carreras. No están en sus posiciones y hasta se apartan cuando nos ven venir creyendo que los vamos a chocar”.
Zacarías Mondragón, presidente de Fenimoto, aseguró que la Federación está asumiendo los gastos, al fiado, de la recuperación de Martínez.
Pero para la operación de hoy y su recuperación que llevará al menos unos cuatro meses, tratarán de conseguir el respaldo de la Policía Nacional. También, con la ayuda de los mandos del Ejército Nacional gestionarán un descuento en el Hospital Militar.