Alex Rodríguez pertenece a Texas, pero los Yanquis quieren adquirirlo a través de un canje. (LA PRENSA/Archivo)

Yanquis tras Alex

Edgard Tijerino M. [email protected] Qué terrible es ser empujado por la frustración hacia la desesperación. Sobre todo, cuando te llamas George Steinbrenner. Hey, ¡cuidado con los disparates! Raras veces se convierten en algo magistral, advertiría García Márquez. Los Yanquis están sangrando mientras los Marlins festejan. ¿Cómo es posible eso? El equipo ganga, derrotó al mejor […]

Edgard Tijerino M. [email protected]

Qué terrible es ser empujado por la frustración hacia la desesperación. Sobre todo, cuando te llamas George Steinbrenner.

Hey, ¡cuidado con los disparates! Raras veces se convierten en algo magistral, advertiría García Márquez.

Los Yanquis están sangrando mientras los Marlins festejan. ¿Cómo es posible eso? El equipo ganga, derrotó al mejor grupo de peloteros que el dinero podía reunir.

Naturalmente, el Jefe está rabiando. La espuma no ha dejado de filtrarse entre sus apretados labios, y por sus ojos, salen llamaradas de furia.

Sus todopoderosos Yanquis, no han podido ganar la Serie Mundial en tres años consecutivos. Algo así como un tour de Napoleón comenzando en Moscú, siguiendo en Waterloo y terminando en Santa Elena.

De pronto, en el preciso momento en que se abren las puertas del mercado de Agentes Libres, los Yanquis, sin Roger Clemens, sin David Wells, con Andy Pettitte listo para escuchar ofertas, interesados en negociar con Nick Jonson y sufriendo levemente por otras pérdidas de poco significado como Rubén Sierra, Félix Heredia, Luis Sojo y Antonio Osuna, lanzan al tapete una pretensión que estremece:

“Quieren a Alex Rodríguez”, publica Kevin Kernan en el New York Post.

Por Dios. ¿Qué está ocurriendo? ¿Hay alguien corrigiendo la ley de la gravedad de Newton? ¿Necesita Steinbrenner el siquiatra que tanta falta le hizo a Nietzche?

Uno piensa que los Yanquis no necesitan al súper pelotero de los 26 millones por temporada, sino otros ingredientes.

Algo así como los brazos de Bartolo Colón y Kevin Millwood, además de retener a Pettitte por supuesto y buscar con cierta ansiedad, un guardabosques del calibre de Vladimir Guerrero.

Con esos tipos, más Derek Jeter, Jason Giambi, Alfonso Soriano, Jorge Posada, Bernie Williams, Mike Mussina, José Ariel Contreras y Mariano Rivera, los Yanquis serían considerados favoritos desde ahora, sin necesidad de súper Alex.

Obviamente, para Rodríguez, jugar con los Yanquis, sería entrar al cielo. Desde niño, él ha soñado con estar en una Serie Mundial. No quiere unirse a peloteros como Ernie Banks y Rod Carew, que nunca vivieron una.

Pero, ¿qué tanta necesidad tienen los Yanquis de meterse en una complicada ecuación con los Rangers de Texas y obtener a Alex?

Primero, ellos estarían cargando con 154 millones de dólares pendientes por 7 años del contrato firmado por Rodríguez, y segundo, ¿dónde ubicarlo con Jeter en el short?

Cierto, Alex ha sido Guante de Oro, pero sería mejor imaginado como tercera base, que Jeter, quien es dueño del campo corto.

¡CUÁNTA PLATA!

De ser juntados, entre Alex Rodríguez y Derek Jeter, cobrarían más que la plantilla de los Marlins. ¿Qué les parece?

Kernan explica que al igual que el caso de Contreras, el gran temor de los Yanquis, es que Boston consiga a Rodríguez, un bateador de 50 jonrones, más de 125 empujadas, casi 400 de average con gente sobre las bases, y peleando el Guante de Oro, y señala: Boston puede incluir en “su paquete” a Nomar Garcíaparra, ansioso de jugar en California por su cercanía con Mia Hann, la futbolista.

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