EFE
LOS ANGELES, EE.UU.- El Presidente de EE.UU., George W. Bush, declaró ayer zona de desastre el sur de California, mientras miles de Bomberos luchan contra los incendios que han ocasionado al menos 13 muertos y destruido casi un millar de residencias.
La declaración permitirá que las autoridades del Estado más poblado del país soliciten fondos federales para acudir en ayuda de miles de personas que han sufrido la pérdida de sus hogares.
La Casa Blanca señaló en un comunicado emitido en Washington que se ordenará la entrega de fondos federales a los condados de Los Ángeles, San Bernardino, San Diego y Ventura, los cuales fueron declarados en emergencia.
Estos últimos dos condados han sido los más afectados por los incendios, que han destruido más de 250,000 hectáreas y dejado sin electricidad a decenas de miles de hogares.
Las conflagraciones han causado también el caos en las operaciones de la aviación comercial del Estado y obligado a la Liga Nacional de Fútbol (americano) a trasladar al vecino Estado de Arizona el partido que debían disputar anoche los Chargers de San Diego y los Dolphins de Miami.