ACAN-EFE
MANAGUA.- La presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Alba Luz Ramos, anunció ayer que a partir del próximo viernes el Poder Judicial nicaragüense se paralizará por la falta de consenso de sus 15 magistrados para elegir a su sucesor.
Ramos responsabilizó de “la crisis” que se avecina a sus siete colegas liberales, quienes han rechazado alcanzar consenso en torno a su reelección en el cargo para un nuevo período de un año, puesto al que aspira también el liberal Guillermo Selva.
La titular de la CSJ aseguró luego de un acto oficial que le consultó a sus colegas liberales “y me dicen ‘no hay elección el 24’, yo les pregunté saben que la responsabilidad de ello va a caer sobre ustedes, (me contestaron) ‘sí sabemos”.
Selva cuenta con el apoyo para presidir la CSJ de estos siete magistrados liberales.
Para reelegirse, la titular de la CSJ cuenta con su voto y el apoyo de sus colegas y correligionarios sandinistas, pero requiere de al menos un voto liberal.
SE NIEGAN A INTEGRAR SALAS
Explicó que los magistrados liberales Selva, Manuel Martínez, Carlos Guerra, Nubia Ortega, Edgard Navas, Iván Escobar y el independiente Guillermo Vargas, tampoco quieren integrar las salas Penal, Civil, Constitucional y de lo Contencioso Administrativo.
Señaló que en la CSJ “hemos tenido crisis porque no hemos tenido presidente y vicepresidente, pero para integrar las salas siempre nos hemos puesto de acuerdo, por responsabilidad, porque sabemos que si no se integran las salas se paraliza la justicia”.