- Mandatario nicaragüense complacido de que Nicaragua recupere su condición de país preceptor prioritario de ayuda
EFE
OSLO.- El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, se mostró convencido de que su país recuperará su condición de perceptor prioritario de programas de ayuda exterior de Noruega.
“Desde el rey hasta el primer ministro, todas las autoridades con las que nos hemos entrevistado nos han respaldado y se han mostrado receptivos a incrementar la ayuda; creo que volveremos a estar incluidos en el proyecto país-programa, pero estos procesos son lentos”, dijo a EFE al término de su visita oficial al país nórdico.
Nicaragua perdió la categoría de país prioritario tras los casos de corrupción detectados en los últimos años, lo que provocó una merma considerable en la ayuda procedente del país nórdico.
Bolaños se mostró convencido de haber cumplido su objetivo de ofrecer un análisis de la situación actual de Nicaragua en las diferentes reuniones que ha mantenido con autoridades y empresarios, y confía en que esto sirva para que su país recupere la confianza de uno de sus principales benefactores.
VISITA SEDE DE NORAD
En la visita a la Agencia Noruega de Desarrollo y Cooperación (NORAD), el presidente nicaragüense agradeció el apoyo prestado por el país escandinavo desde 1978 e insistió en la necesidad de impulsar la producción para sacar a Nicaragua de la pobreza.
“Necesitamos programas para incentivar el desarrollo, no sólo para reducir la pobreza; el éxito no se mide por cuánta gente metes en programas asistenciales, sino en cuánta puedes sacar para que empiece a producir. Lo contrario es como si únicamente una de las dos piernas de un cuerpo creciese”, resaltó durante la conferencia.
Bolaños hizo hincapié‚ en que, pese a los esfuerzos, la situación del país seguía siendo difícil, y utilizó la palabra “reto” para definir su futuro.
“Un país con una renta per cápita de 700 dólares al año y que dedica el 20 por ciento de su presupuesto a pagar los intereses de la deuda no es sostenible; aún creciendo el 4 por ciento anual tardaríamos 50 años en alcanzar a Costa Rica. Tenemos que dar saltos como las ranas y para eso necesitamos ayuda”, afirmó, e invitó también a sus compatriotas a tener más iniciativa.
El presidente de Nicaragua aseguró que su idea central al asumir el cargo era cambiar el rumbo del país y que, para ello, había fijado una línea con varios puntos centrales como garantizar la paz, luchar contra la corrupción y la pobreza, introducir una política fiscal responsable y respetar los derechos humanos.
Bolaños recibió el apoyo del NORAD, a través de la directora del departamento para América Latina, Ingunn Klepsvik, quien lo felicitó “por reforzar la democracia y luchar contra la corrupción”.
SE REÚNE CON ONG
El mandatario centroamericano mantuvo un coloquio con dirigentes de varias organizaciones no gubernamentales representativas de Noruega, quienes le inquirieron por sus políticas para proteger a los niños, reducir la pobreza o sobre si creía que la privatización de empresas estatales es la solución para crear empleo.
Bolaños enumeró programas destinados a la escolarización de los niños y aseguró que la próxima firma del tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos —que eliminará las barreras arancelarias— es la única vía para poder competir con productos de países como México y que impulsaría la creación de empleo.
Dirigentes de la sección noruega de la ONG Save the Children informaron en el NORAD que se habían recaudado 20 millones de dólares en un maratón benéfico organizado el pasado domingo con la intención de recaudar fondos para los niños de América Latina, y que una parte importante iría destinada a Nicaragua.
Durante su visita de dos días a Noruega, en la segunda escala de su viaje a Europa —la primera fue España—, la delegación encabezada por Bolaños ha sido recibida por el rey Harald V y ha mantenido reuniones con el primer ministro, Kjell Magne Bondevik, varios ministros, representantes parlamentarios y empresarios.
Bolaños, quien regresa el miércoles a su país, viajó acompañado por el ministro de Exteriores, Norman Caldera, diputados de los principales partidos, empresarios y jueces.