Vanessa ArringtonAP
LA PAZ.- El líder cocalero Evo Morales dio 30 días al nuevo presidente Carlos Mesa para demostrar que realmente ha escuchado a la mayoría indígena del país que empujó el derrocamiento de Gonzalo Sánchez de Lozada.
El diputado Morales advirtió el martes que si no es así, el mandatario puede enfrentar el retorno de las protestas que derribaron el viernes a Sánchez de Lozada.
En un mes, Mesa tiene que dar “señales claras”, dijo Morales a la AP. “Si no, nuevamente el pueblo se movilizará”.
Morales, líder de la oposición a Sánchez de Lozada en el Congreso, ha anunciado su respaldo a Mesa, por considerar que su pensamiento es muy similar al del partido Movimiento al Socialismo (MAS).
Pero Mesa aún debe anunciar su posición sobre la erradicación de hoja de coca, base de la cocaína.
Morales y los cocaleros rechazan un programa de erradicación de la coca respaldado por Estados Unidos, argumentando que empobrecerá más a los miles de campesinos dedicados al cultivo.
La ley boliviana restringe los cultivos a 12,000 hectáreas, para el consumo tradicional de masticado, infusiones y preparados medicinales.
Frente a un cartel de tela con el estampado de una hoja de coca y la leyenda “Evo presidente”, dijo que él estaría dispuesto a colaborar con las autoridades en la lucha contra el narcotráfico, que según él, extiende sus redes a miembros del Congreso.
Señaló que debe aumentarse a la producción de hoja de coca, pues la hoja puede exportarse para usos legales, la fabricación de pasta dentrífica, golosinas o champú.
“Yo ofrecí crear una alianza de lucha contra la droga”, dijo Morales. “La coca no es una droga en la cultura aymara y quechua”.
Morales fue candidato presidencial en la elección del año pasado, y fue derrotado por escaso margen por Sánchez de Lozada.
“Finalmente, después de muchos años, derrocamos al símbolo del neoliberalismo, de la corrupción y de la mafia política”, dijo.
Los manifestantes se rebelaron por un plan del ex presidente para exportar gas a Estados Unidos y México.
“SON NARCOSINDICALISTAS”
El ex presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada declaró que su país sigue encarando “problemas muy delicados que no han sido solucionados con mi dimisión” y huida a Estados Unidos.
Agregó, en una entrevista otorgada el lunes a Associated Press Television News, que esos problemas incluyen la “desintegración nacional, corporativa, el autoritarismo sindical y la violencia mortífera’’.
Sánchez de Lozada dijo que permanecerá en Estados Unidos durante algún tiempo “porque en este momento mi familia y yo podríamos ser víctimas se un atentado contra nuestras vidas y ello me preocupa”.
El mandatario dimitió el viernes como presidente de uno de los países más pobres de América del Sur tras varios días de violencia callejera que dejaron 65 muertos.
Sánchez de Lozada dijo esperar que sea restaurada la paz pero agregó que su sucesor, el presidente Carlos Mesa, encara un futuro incierto.
“Creo que esos narcosindicalistas, gente corporativa y terroristas no permanecerán tranquilos tras ver depuesto a un presidente democráticamente elegido y temo que intentarán hacerlo nuevamente’’, indicó Sánchez de Lozada.