- Calidad de la producción nacional de cacao es ubicada entre las mejores del mundo, lo que da espacio para hacerlo un rubro importante
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
Si el cacao es uno de los productos que tiene un excelente precio de venta, la demanda es creciente y además, en el país hay zonas que prestan las condiciones para cosecharlo con una calidad excepcional, ¿porqué no ampliar la cantidad de producción?
Pues justamente de ahí, es de donde parte la principal justificación para que el Comité Supero Cacao (CSC) se esté empecinando para reactivar la producción de este cultivo en el país.
Siendo el CSC una instancia multisectorial, que aglutina a productores, comercializadores, organismos no gubernamentales y gobierno, la idea principal es primeramente incrementar la producción nacional y que ésta sea una alternativa ante los tratados de libre comercio porque para el caso del mercado norteamericano, este rubro no tiene subsidios y la demanda es muy alta.
Según Gustavo Córdova, en representación del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agrícola (INTA), el proyecto de reactivación de la producción del cacao surge como una necesidad de mejorar la capacidad de abastecimiento del mercado local de granos de cacao, ya que su poca producción es uno de los factores que inciden en que el precio de este cultivo sea tan alto en el país.
En Nicaragua hay sembradas unas 4,500 hectáreas de cacao, de las que se producen unos 30 mil quintales, ya que se sacan seis sacos por cada una de ellas. “Y la producción se puede ampliar perfectamente a unas 300 mil hectáreas en todo el país, con un índice de producción de por lo menos 18 quintales, lo que daría un abastecimiento para el mercado local y vamos a trabajar en eso”, expresó.
La proyección que está haciendo el CSC para este cultivo se debe a que el mercado nacional y el extranjero son capaces de consumir este producto y basándonos en sus estimaciones, si en el país cada quintal de cacao que se vende es comercializado en 1,250 córdobas, con una producción de cinco millones 400 mil sacos anuales se podría generar perfectamente un movimiento millonario de 6,750 millones de córdobas.
Erich Eger, gerente general de La Danesia, una empresa productora y exportadora de cacao, lo interesante del proyecto es que en Nicaragua hay una fuerte demanda por el consumo de este producto y sus derivados.
“También la demanda de países vecinos como El Salvador y Costa Rica, nos absorbe una gran demanda. Entonces son muy buenos mercados, que al incrementarse la producción local podrían bajar su precio, ya que actualmente está entre 15 y 20 por ciento del precio internacional por quintal, debido a su escasa producción y excelente calidad”, manifestó.
A la fecha, de los 30 mil sacos de cacao que se producen en el país además de abastecer el mercado local se vende en Alemania, Holanda, Costa Rica, Honduras y Estados Unidos.
COMPLEMENTARIOS
Actualmente los mayores productores de cacao están en la zona del Atlántico Norte del país y en todo el país hay más de dos mil productores.
La ubicación de la producción es uno de los factores que inciden en la calidad del mismo, ya que el grado de humedad que tiene esa zona permite que este cultivo tenga un excelente sabor.
El cacao se siembra desde mucho antes del tiempo de la colonia, ya que cuando Cristóbal Colón y su tripulación se anclaron frente a las costas de Honduras, recibieron como presente de los habitantes de esta isla unas pequeñas nueces de forma ovalada y color marrón.
Con ellas se elaboraba el “xocolatl” una bebida de fuerte sabor que producía una gran energía y vitalidad.
Para conseguir esta preciada bebida se tostaba el fruto y se molía. A la masa pastosa se le añadía agua, se calentaba la mezcla y se retiraba la manteca de cacao, que posteriormente se batía y se mezclaba con harina de maíz para espesarla.
Pero hasta la llegada de Hernán Cortés a México, en 1519, es cuando se puede hablar del descubrimiento del cacao por parte de los españoles, que dieron a este fruto el nombre de “amígdala pecuniaria” o almendra del dinero, ya que era usado también como moneda de cambio, cuando también era usada para hacer chocolate.