Monseñor Mario Sandoval, de la Diócesis de Granada, purifica una imagen de la beata Madre Teresa. (LA PRENSA/F.Larios)

Beatificaron al amor y la caridad

La Catedral de Granada estuvo de fiesta ayer por la beatificación de Madre Teresa de Calcuta. Las Hermanas de la Caridad atienden a cientos de pobres en esa ciudad nicaragüense. Monseñor Mario Sandoval señaló cómo la Iglesia Católica está dando frutos y “el Evangelio no se ha quedado como una cosa del pasado, sino que […]

  • La Catedral de Granada estuvo de fiesta ayer por la beatificación de Madre Teresa de Calcuta. Las Hermanas de la Caridad atienden a cientos de pobres en esa ciudad nicaragüense. Monseñor Mario Sandoval señaló cómo la Iglesia Católica está dando frutos y “el Evangelio no se ha quedado como una cosa del pasado, sino que sigue moviendo corazones en beneficio del prójimo”

Gerardo Bravo [email protected]

La luz que irradia Madre Teresa de Calcuta, hoy beata, iluminó a Roma y todo el mundo. Su amor y misericordia por los pobres más pobres, también fueron evocados ayer durante la misa concelebrada en Granada por monseñor Mario Sandoval y sacerdotes de las parroquias vecinas.

Monseñor Sandoval señaló que la Iglesia universal está de fiesta, por la beatificación de Madre Teresa de Calcuta. “Es algo que estábamos esperando, hoy nos sentimos llenos de gozo, además estamos viendo los frutos del Evangelio en estos tiempos tan difíciles que vivimos”.

Dijo que la beata Madre Teresa demostró que se puede vivir de acuerdo a la voluntad de Dios y con los principios del Evangelio, ejerciendo la caridad como fruto de la fe y de la vivencia misma del cristianismo.

Recordó que la beata Madre Teresa era una mujer sin mucha apariencia física, de estatura pequeña, frágil, sin embargo tenía “un corazón tan grande que fue capaz de recorrer el mundo llevando el mensaje de amor de Jesús”.

El Papa Juan Pablo II se ha caracterizado por ser un Papa viajero, pero también por beatificar y canonizar a miembros de la Iglesia en poco tiempo. “Son personas que prácticamente las hemos conocido, por ejemplo Sor María Romero, tiene poco más de un año que la beatificó; y ayer a Madre Teresa, quien estuvo en el Congreso Eucarístico celebrado en el año de 1986 en Nicaragua”, afirmó monseñor Sandoval.

“Estamos viendo cómo la Iglesia está dando sus frutos y cómo el Evangelio no se ha quedado como una cosa del pasado, sino que sigue moviendo corazones en beneficio del prójimo”, indicó.

MISIONERAS DE LA CARIDAD

El nueve de diciembre de 1986 iniciaron su obra en Nicaragua las Misioneras de la Caridad, abriendo la primera casa en la parroquia de El Calvario, en el Mercado Oriental.

Seis años después, monseñor Leovigildo López Fitoria gestionó la llegada de cuatro hermanas más y fundaron la primera Casa de las Misioneras de la Caridad en Granada.

Monseñor Sandoval señaló que tener en Granada a las Misioneras de la Caridad, ha servido para motivar a toda la población granadina a dirigir su mirada hacia los pobres más pobres. “Muchas personas apoyan a las hermanas y gracias a los granadinos es que ellas pueden ayudar a los más pobres”.

Recalcó que gracias a la ayuda que reciben las hermanas, cientos de personas reciben alimentación, salud y un cuido especial; todo hecho con amor.

LA LUZ QUE TOCÓ CORAZONES

La hermana Candelaria Espinoza, perteneciente a las Misioneras de la Caridad, dijo que para ella se celebró ayer el triunfo del amor y la misericordia del Señor, que tanto dio a través de Madre Teresa. “Nuestra madre abrió su corazón para recibir el amor de Dios, pero ella era tan generosa que no solamente lo recibió sino que lo dio sin medida a todos los pobres”.

“La beatificación ya la esperábamos, sobre todo después que nuestro Santo Padre bajó el tiempo de espera; eso nos dio la señal, pero sobre todo Madre Teresa es como la estrella del Pontificado de nuestro Santo Padre, entonces beatificarla es una alegría para él y la Iglesia misma”, afirmó.

Comentó que las Misioneras de la Caridad observaron la ceremonia y apreciaron la alegría que invadía al Papa. “Se le nota en la cara, era un rostro lleno de alegría”.

ALEGRÍA CONTAGIOSA

Hermanas de otras congregaciones religiosas llegaron a celebrar ayer junto a sacerdotes de diferentes parroquias, la beatificación de Madre Teresa de Calcuta, en una misa especial realizada en la Catedral de Granada.

“Nosotros nos alegramos porque es una fiesta eclesiástica, además es un ejemplo que todos estamos llamados a vivir en santidad; la beatificación de Madre Teresa es un gran acontecimiento que nos da mucha alegría”, dijo una religiosa que omitió su nombre pero que pertenece a la Congregación Hermanas Josefinas.

La beatificación “también es germen para nuestra iglesia que necesita en esta época gente santa, gente que viva la caridad en este mundo tan duro, tan frío, tan materializado, lleno de violencia de egoísmos”, añadió.

Comentó que Madre Teresa dio un gran ejemplo de amor y caridad, al dedicarse a los más necesitados, “porque la brecha entre los pobres y los ricos es más grande cada día”.

LOS MÉRITOS

Con la beatificación, el Vaticano reconoce oficialmente los méritos que el Señor le dio a determinada persona para que realizara una obra en concreto, como ejemplo grande e inmenso para todos los católicos. Eso fue “la acción misma y la vida de Madre Teresa”, dijo monseñor Mario Sandoval.

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