¿Es López el mejor?

Edgard Rodríguez C. [email protected] Hace algunos años, muchas cejas se elevaron por el asombro causado por declaraciones de Miguel Valdés, el competente técnico cubano que se fue de la isla, en las que decía que el receptor pinolero Julio Vallejos alcanzaba perfectamente en el line up de Cuba. Eran los días en los que Cuba […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Hace algunos años, muchas cejas se elevaron por el asombro causado por declaraciones de Miguel Valdés, el competente técnico cubano que se fue de la isla, en las que decía que el receptor pinolero Julio Vallejos alcanzaba perfectamente en el line up de Cuba.

Eran los días en los que Cuba tenía un tremendo bateador que jugaba como catcher en Pedro Luis Rodríguez, y un tremendo receptor pero que no bateaba mucho, en Alberto Hernández. Para Valdés, Vallejos alcanzaba en lugar de ambos en la alineación.

Ahora las miradas son para Edgard López, indiscutiblemente nuestro mejor jugador. El average de Edgard se ha desplomado en este Mundial y hasta luce excedido de peso, pero nada ha impedido que se perciba su calidad y su arsenal de habilidades.

“Aquí no tenemos a alguien como López”, nos dice el colega Renier González, un joven que labora para la televisión cubana y escribe en Prensa Latina. Pero uno se resiste a esa posibilidad, mientras observa a Eduardo Paret y al propio Danel Castro.

López sin embargo, arrancó aplausos a raudales mientras se lanzaba de manos hacia la segunda base, para interceptar un cañonazo de los italianos, en una atrapada de leyenda, que vale la pena conservar en nuestra memoria como un tesoro invaluable.

A través de la historia hemos sido testigos de grandes luminarias en el short. Y todo comienza con Rigo Mena, de quien se afirma, debió ser nuestro primer big leaguer. A Meno lo vieron opacar a estrellas del big show en 1964 en nuestro país.

Luego vino la era maravillosa de César Jarquín, el prodigioso defensor que también fue muy hábil sacando el madero y atacando desde ambos perfiles.

Y cuando César dejó de ser maravilloso, llegó la etapa de Bayardo Dávila, quien llevó el juego a donde los demás sólo podían observar.

Pero si estos tres han sido los mejores, el que les sigue tiene que ser Edgard.

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