- La parte enternecedora del motocross nacional
Wilder Pérez R. [email protected]
Muchos no saben leer y apenas dicen sus primeras oraciones, sin embargo, manejan una motocicleta con suficiente destreza como para sorprender al público, y a veces alterar los nervios de sus padres.
Son los corredores pee wee del Campeonato Nacional de Motocross, niños de tres a seis años de edad que recorren la pista en motocicletas miniaturas, imaginando ser los mejores cuando sean grandes.
“Quiero ser campeón y volar”, dice el niño Jorge Rivero, mientras señala emocionado a los competidores de la categoría Expertos. A sus tres años de edad, no sabe responder por qué le gusta el motocross, pero dice que si ve una cuesta acelera y que no lo atemorizan las pendientes.
Él como los restantes 12 “minipilotos”, tiene la capacidad de sobrexcitar a sus padres. “Es emocionante (verlo correr), pero también arriesgado, pero van protegidos”, dice su mamá, Isabel Carballo. Su papá, médico oficial de la Comisión Nicaragüense de Motocross (Conimoto), observa otras ventajas de este deporte: “Sirve para el desarrollo físico del niño, y para estimularlos a estudiar, que se les antepone el estudio”.
En el caso de Léster Reyes, también de cuatro años, la cuestión parece ser genética. “Lo traemos en la sangre, yo fui corredor y su hermano mayor, José Ángel, también corre”, mencionó su papá, de igual nombre.
Según Reyes padre, las valoraciones de riesgos de accidentes no se superan, pero la insistencia de los hijos por practicar un deporte extremo es mayor. “Uno se acuerda de cuando era joven, que se sentía invencible, que nada le podía pasar”, señala.
EN AUMENTO
Eso podría explicar por qué la categoría de los “chiquititos” vino en aumento en los últimos siete años, a pesar que prácticamente había desaparecido, aún cuando los pee wee existen desde 15 años atrás, según recuerda Kitty Monterrey, presidenta de Conimoto.
“Cuando iniciamos eran tres los corredores, ahora hay 12 entre los tres años cumplidos y los seis de edad”, afirma.
Para garantizar la seguridad de los niños, ya que deben enfrentar algunas de las mismas lomas que los pilotos experimentados, no sólo recorren parcialmente sobre el escenario, sino que también tienen un reglamento con muchas concesiones.
Una de las principales flexibilidades en esta categoría, es que los padres, que a menudo son sus entrenadores, pueden entrar al terreno de juego deliberadamente mientras ellos compiten.
Sobre los accidentes, Monterrey menciona que es más seguro estar en competencia, porque utilizan todos los protectores posibles y hay asistencia médica, que manejar en la calle o playa, donde no hay seguridad.
TODOS GANAN
Además, una vez termina la jornada, se proclama ganadores a todos los contendientes, sin importar quién llega primero, según Monterrey, porque el objetivo aquí es animarlos y divertirse más que de competir.
De modo que lo más común después de cada heat, es ver a los padres de familia agachados sobre sus hijos diciéndoles que ganaron la carrera.
Aunque algunos terminan siendo retirados por los mismos padres, dados los riesgos. Muchos de ellos llegan a enamorarse de este deporte cuando grandes, como José Ángel Reyes, Eduardo Gadea, Camilo Madriz, entre otros.
EN PARRILLA
50 CC “A”
Albert Griffith*
Marcelo Mansell
René Chamorro
Luis Moncada
50 CC “B”
Léster Reyes
Ramiro Ortiz*
Jorge Rivero
Silvia Melara
Marcel Rodríguez
Nicole Coronel
Erick Salgado
José Miguel Molina
(*)Posible retiro.