Moisés Martínez [email protected]
En medio de la tercia entre diputados y empresarios de telefonía celular, se encuentra el ente regulador de las telecomunicaciones, Telcor, cuyas autoridades, contrario a lo dicho por el diputado Gustavo Porras, aseguran no haber sido convocados inicialmente a la discusión del anteproyecto de ley.
Según la subdirectora de Telcor, Ana Nubia Alegría, una ley que reglamente la ubicación de las antenas de telefonía celular es prácticamente un “doble esfuerzo”, dado que ya existe una regulación coordinada por esa institución.
“Tenemos un reglamento de telefonía celular que está siendo reformado en estos momentos, ya que se están recogiendo mayores especificaciones técnicas para dar un poquito más de confianza a la población”, dijo Alegría.
“Vemos necesario que se emita un anteproyecto de ley con una especificación distinta, cuando nosotros como ente regulador somos los que estamos dando seguimiento a la inversión en telefonía celular y tenemos el conocimiento técnico para darle un manejo adecuado. O sea, no veo por qué tenga que ser el Minsa el que regule estos aspectos, cuando es competencia de nosotros”, añadió.
Según Alegría, la ley necesitaría un marco jurídico bastante amplio, dada la variedad de instituciones involucradas en ésta.
“¿Va a ser una ley de salud, de municipios, o de telecomunicaciones? Hay que ser ordenados si queremos ser un país abierto a las inversiones. Si esa ley establece sanciones, ¿quién las va aplicar y administrar? ¿Cómo serán? ¿Penales, civiles, administrativas?”, se preguntó.
Según la funcionaria, los parlamentarios deben tomar en cuenta que la controversia sobre las antenas de telefonía no sólo se ha dado en Nicaragua, sino en diversas partes del mundo, especialmente Europa, y que en todos los casos no se ha comprobado un daño a la salud producto de la radiación emitida.
“Si me decís a mí, son más perjudiciales las antenas de radio. Ninguno de los análisis de la OMS han revelado que causen problemas de salud y en Telcor hemos verificado todo eso. La justa preocupación de los pobladores tal vez se deba a la desinformación que pueda tener”, dijo Alegría.
“Cuando estamos desinformados y bajamos cualquier cosa de la internet podemos encontrar información contradictoria. Para evitar eso uno tiene que ir a las líneas oficiales, como la OMS, no una página web cualquiera que alguien puso diciendo cualquier cosa”, añadió.
Alegría relató que luego de tener conocimiento de la discusión del anteproyecto, constantemente han enviado información técnica a los diputados para que tengan un mayor criterio en la elaboración de éste.
“Yo creo que los diputados están siendo más responsables. En meses anteriores esto iba más rápido y sin toda la información necesaria. Ahora están un poco más lentos y eso se debe a la información que hemos dado”, relató.
RETROACTIVIDAD PREOCUPANTE
Alegría mencionó que la aparente retroactividad de la regulación debe ser analizada con mucho cuidado, dado el impacto que implicaría para las compañías que ofrecen el servicio.
“Si vos me decís que van a remover las antenas del lugar, hay que ver que hay lugares técnicos que es donde deben estar y si las movés de allí para ponerlas más alejadas vas a tener que poner más antenas seguidas y al final va a ser más perjudicial”, explicó.
“Preocupa mucho que después que todas las compañías vinieron, compraron la licencia e invirtieron un montón de reales, se les diga que tienen que parar una inversión y no sólo pararla, sino que quitarla también. Eso hace retroceder la inversión”, añadió.
Alegría mencionó que la ubicación de las antenas no sólo es responsabilidad de Telcor, ya que en el proceso participan las alcaldías de la localidad en la que serán ubicadas.
“Puede que no guste ver la gran antena, pero es como que yo diga que no me guste que al lado de mi casa haya un edificio de tres pisos”, finalizó Alegría.