Reportaje

Angélica Martínez [email protected] Reportaje Peligros en la Zona Rosa   Pleitos, robos con fuerza e intimidación y hurtos, son algunos de los delitos que más frecuentemente se cometen en la Zona Rosa. Conoce los peligros que existen en la Zona Rosa, testimonios y algunos consejos para evitar ser una víctima   Angélica Martínez [email protected] Todo […]

Angélica Martínez [email protected]

Reportaje

Peligros en la Zona Rosa


Foto

 


Pleitos, robos con fuerza e intimidación y hurtos, son algunos de los delitos que más frecuentemente se cometen en la Zona Rosa.
Conoce los peligros que existen en la Zona Rosa, testimonios
y algunos consejos para evitar
ser una víctima



 

Angélica Martínez R.
[email protected]


Todo transcurría de manera normal, tan normal como puede ser una cita de novios en fin de semana. Marlon Gutiérrez O. originario de Estelí, vino a Managua a visitar a su novia Karla Hernández M., quien estudia en la UCA. Después de recorrer los 148 kilómetros de carretera que separan a ambos departamentos, a Marlon todavía le sobraba energía para ir de reventón con su novia.

Salieron a eso de las ocho de la noche rumbo al Hipa Hipa. En el lugar no había mucha gente. Era demasiado temprano. Para dos enamorados, sin embargo, que un lugar esté lleno o vacío es irrelevante. Poco a poco el sitio se fue llenando hasta que dieron las dos de la mañana sin que se percataran de ello. “Ya es tarde”, le dijo Karla a su novio, “vámonos”.

Aquella orden fue obedecida de inmediato, pero al salir de la disco a Marlon le dio un súbito ataque de hambre. “Pasemos comiendo algo”, aseveró. La Zona Rosa es uno de los pocos lugares de nuestra capital donde los jóvenes se sienten seguros andando de noche así que la hora era lo de menos, ¿qué les podría pasar?

Llegaron a la estación de gasolina Bell Air, en carretera Masaya. Marlon se bajó despreocupadamente a comprar los bocadillos cuando a la manera de las películas de Harrison Ford, un taxi se parqueó bruscamente al lado de ellos. En el vehículo iban cinco hombres, tres de los cuales se bajaron y mientras uno de ellos apuntaba con un arma la cabeza de Karla los otros dos se encargaban de apartar a Marlon del volante.

Mientras la pareja observaba atónita cómo se alejaban los dos autos, nadie en los alrededores parecía haberse percatado de lo que había sucedido. Karla sólo pudo ponerse a llorar. A casi dos meses de ocurrido el suceso la Toyota Land Cruiser del papá de Marlon sigue sin aparecer y Karla no puede ni oír hablar de la Zona Rosa sin sentir escalofríos. Ahora los dos forman parte de las estadísticas de la Policía.

Esta historia fue contada por Marlene Reyes amiga de Karla y estudiante de sicología en la UCA.

NO TODO ES COLOR DE ROSA

Entre los peligros que rondan a los visitantes de este sector están:

— Sufrir un accidente de tráfico. Recordemos que al salir de los establecimientos algunos pilotos han ingerido licor. Por eso quien vaya a manejar debe abstenerse de bebidas alcohólicas.

— Ser estafados con las bebidas que se sirven en algunos establecimientos. Después de la primera botella servida y pedir la segunda algunos dueños inescrupulosos cambian el contenido de las mismas y te venden un licor de menor precio en otro envase. Cerciórate siempre de que esté sellada.

— Verse involucrados en un pleito. Algunos tienen “mal guaro”, por eso si alguien trata de provocarte no cedas. Recordá que él no está en sus cinco sentidos y no vale la pena que te ganés un problema.

— Ser asaltados por alguno de los “paseantes nocturnos” de la zona.

Eso fue lo que le ocurrió a Priska Chou estudiante de la UCC y a su grupo. “Estábamos en el baño (de uno de los establecimientos ) y se nos acercaron dos travestís queriéndonos vender droga y como les dijimos que no, querían que les diéramos las carteras. Comenzamos a gritar y entraron unos trabajadores del local que los sacaron. Esa vez tuve algo de miedo”, relata Priska.

El teniente Bismarck Arévalo jefe de la secretaría ejecutiva del Distrito V, dijo que la mayoría de robos a varones ocurre cuando éstos aceptan irse con alguna de las “trabajadoras sexuales” a un lugar cercano. “Llegando al lugar los espera un grupo de asaltantes que los despojan de sus pertenencias”.

Al referirse al número de casos delictivos reportados dijo que la mayoría se presentan los fines de semana, entre las diez de la noche y las cuatro de la madrugada. “En el caso de las prostitutas y travestís se han reportado más pleitos entre ellas que robos. Como no las podemos controlar (aunque la prostitución es un delito), lo que hacemos son censos periódicos entre ellas para saber quiénes ‘trabajan’ ahí. Los robos casi siempre son realizados por personas ajenas al sector. Pero hemos logrado reducirlos, enfatizó.

UN SECRETO A VOCES

Un dato espeluznante que comentaron algunos estudiantes universitarios al ser consultados para este reportaje, fue que en algunos bares donde se ofrece barra libre o “Happy Hour”, “le ponen una pastilla a la cerveza para que te ‘piqués’ más rápido. Yo vi la pastilla mientras se desbarataba en el fondo de la botella”, dijo Aarón Saballos, estudiante de la UCC. No es necesario preguntarle a un médico para saber que esas pastillas pueden ocasionar graves daños a la salud e incluso la muerte si el que la ingiere padece de trastornos cardíacos o de presión. Pero debido a que esas pastillas se desbaratan al contacto con el líquido no es posible llevarlas ante la Policía y utilizarlas como prueba.

El teniente Arévalo dijo que la Policía ha escuchado de esta situación, pero no ha recibido denuncias. “También tenemos conocimiento de que los expendedores de droga circulan en la Zona Rosa, pero es muy difícil agarrarlos, porque botan la droga y cómo prueba el policía que eso es de ellos. Sin embargo, se ha logrado disminuir su circulación en el sector”.

NO SEAS UNA VÍCTIMA

Según el teniente Bismarck Arévalo jefe de la Secretaría Ejecutiva del Distrito V, existen algunas recomendaciones básicas que podés seguir para evitar meterte en problemas:

1) Si llegan en grupo ¡váyanse juntos! No es aconsejable tomar un taxi solo, independientemente de si sos mujer o varón. Además, en los alrededores circulan elementos (prostitutas, travestís) que te pueden asaltar.

2) Traten de llegar en su propio vehículo. Si un extraño se te acerca en el parqueo no le hagás caso y alejate de él.

3) En el caso de las mujeres, no dejen sus bolsos sin vigilancia. Aunque estén en un local donde se supone que entran personas de bien, como dice el refrán “algunos andan en la bulla y otros por la cabuya”.

4) No acepten bebidas de extraños.

5) No hagan caso a las provocaciones. El alcohol exalta los ánimos y no sería bonito que después de haber pasado una noche agradable, vos y tus amigos terminen en una delegación de policía.

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