Ricardo Narváez R.
Gracias a los estudiantes universitarios del “6 por ciento” por haber paralizado a la ciudad de Managua durante todo un día. En realidad, los ciudadanos decentes que buscamos cómo ganarnos la vida los extrañábamos. Gracias por sus muestras de afecto representadas en los morterazos que endulzan nuestros oídos y olfato. Gracias por dejarnos basura y destrucción regada a su paso; de esa manera aseguran el trabajo digno de los empleados de la Alcaldía.
Y ojalá que los diputados no les den un solo centavo del presupuesto, para así evitar que sean malgastados, robados o usados para mantener a algunos vagos, y malos alumnos que se aprovechan de una sociedad pasiva que no los pone en su lugar. Ojalá que sea por medio del trabajo que ellos se ganen el derecho a estudiar como lo hacen otros estudiantes de países civilizados. Ojalá que los empresarios hagan una lista negra para que nunca le den trabajo. Ojalá que la Policía aprenda lo único bueno que nos dejó la Guardia Nacional y los sandinistas: agarrarlos a ellos, arrestarlos, enjuiciarlos y frenar cualquier conato de manifestación que quieran hacer. Por último, ojalá que se pongan a estudiar y dejen de hacer el papel de payasos.