Stephan Schmidheiny, multimillonario suizo. (LA PRENSA/CORTESIA)

El plan Schmidheiny

Xiomara Chamorro [email protected] “Ninguna compañía tiene éxito en sociedades fracasadas”, dice Stephan Schmidheiny. Con esta frase, el empresario introduce un concepto de filantropía que no entrega dinero a los pobres en plan asistencialista, sino que implica al empresariado en una visión de desarrollo que contemple tanto el éxito en el negocio como en las sociedades […]

Xiomara Chamorro [email protected]

“Ninguna compañía tiene éxito en sociedades fracasadas”, dice Stephan Schmidheiny. Con esta frase, el empresario introduce un concepto de filantropía que no entrega dinero a los pobres en plan asistencialista, sino que implica al empresariado en una visión de desarrollo que contemple tanto el éxito en el negocio como en las sociedades y el medio ambiente en que se desenvuelven.

“Mi primer impulso fue simplemente ayudar a los pobres de América Latina con dinero: niños en la calle, huérfanos, madres solteras y gente que deja el campo buscando mejores oportunidades en las ciudades”, relata.

No obstante se dio cuenta que ni toda su inmensa fortuna podrían solucionar la enorme pobreza de estos pueblos y consideró que la filantropía tradicional no era una vía.

“Mi próxima idea fue una solución empresarial”, dice Schmidheiny quien entonces organizó en 1994 la Fundación Avina encargada, a través de líderes locales, de promover procesos democráticos, el uso racional de los recursos naturales, programas de capacitación y educación, acceso al mercado de trabajo, eco-eficiencia, y consolidación de organizaciones de la sociedad civil, proyectos en los que se ha invertido unos 280 millones de dólares en nueve países de América Latina, Portugal y España.

El recién fundado grupo Viva, con sede en San José, Costa Rica y que recibió el millonario fideicomiso de Schmidheiny, será dueño del Grupo Nueva y Avina, dos grupos que se han manejado paralelamente en el plan de este millonario suizo y que se plantea como un modelo de capitalismo que contemple el éxito empresarial considerando las limitaciones físicas del planeta y las necesidades de desarrollo social.

El capital de Viva proviene del Grupo Nueva, una empresa con más de dos mil millones de activos y ventas netas cerca de los mil millones de dólares anuales con Amanco, Terranova, Ecos y Masisa.

La Fundación Viva asume entonces, la responsabilidad de guiar a Grupo Nueva y a Avina en los propósitos de hacer más rentables las empresas de Grupo Nueva y al mismo tiempo que Avina contribuya al desarrollo sostenible en un “virtuoso círculo” que promueva simultáneamente la responsabilidad social y el éxito empresarial.

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