- Los acusan de pérdida de dinero y “juicios raros”
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Juzgados en el banquillo
| Los acusan de pérdida de dinero y “juicios raros” |
Mirna Velásquez Sevilla
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La juez Segundo del Trabajo, Olga Elvira Brenes, y el juez de Distrito para lo Penal de Tipitapa, Sergio Amador Perezalonso, fueron objeto de serios señalamientos por juicios que se tramitan en sus juzgados y en los que hay de por medio cuantiosas sumas de dinero.
Según una denuncia realizada por Julio Canales Neira, secretario general del sindicato de la Universidad de Ingeniería (UNI), dicho sindicato perdió unos cien mil córdobas que fueron depositados en consignación en el Juzgado Segundo del Trabajo de Managua, y que hoy se desconoce su paradero.
De acuerdo con Jorge Guevara, ex sindicalista de esa universidad, las consignaciones depositadas no están registradas en el libro de consignaciones.
Guevara explicó que el primer depósito de consignación fue presentado por Diego Alfonso Muñoz Latino, secretario general de la UNI, el 24 de septiembre de 2002, junto con el cheque 29127 de Banpro, por 21 mil 696 córdobas, el cual fue recibido por la secretaria, pero no fue entregado al sindicato.
Posteriormente hubo tres consignaciones más hechas por el rector de esa universidad, Aldo Urbina. El cheque número 29502, por 21 mil 759 córdobas; otro por 32 mil 619, número 30036, y el cheque número 30037 por 21 mil 759 córdobas.
Juez niega pérdidas
La juez Brenes, por su parte, explicó que en este momento se está realizando una auditoría en su juzgado y revisando varios expedientes. En agosto pasado, en este mismo juzgado, se descubrió que la secretaria Vera Carolina Batres sustrajo casi medio millón de córdobas en expedientes que estaban a su cargo, lo que originó una investigación. “Todo lo que tuvo que ver con ella se está revisando”, dijo la juez.
Expresó que en el caso de los sindicalistas de la UNI, existe un juicio en el que dos juntas dicen representar el sindicato, por lo que deberá aclararse antes quién es el que representa legalmente a los trabajadores, por lo tanto no puede entregar las consignaciones, hasta que no se aclare el conflicto.
“Mientras no se resuelva el asunto principal, no se puede entregar la plata”, dijo la juez Brenes, luego de explicar que el dinero depositado está en una cuenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a favor del sindicato.
También en Tipitapa
La Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) no dio trámite a una queja contra el anterior juez Único de Distrito de Tipitapa y actual juez Penal, Sergio Amador, en la que está de por medio el litigio de una propiedad valorada en dos millones de dólares.
Los magistrados Yadira Centeno, Fernando Zelaya Rojas y Rafael Solís, emitieron una resolución en abril de este año en la que expresan que no existe mérito para continuar el trámite de la queja por lo tanto mandan a archivarla.
Según la queja, el abogado Carlos Arroyo Ugarte, pidió a los magistrados investigar las supuestas irregularidades en un juicio cuyos autores no son del municipio de Tipitapa.
La queja nació por un juicio por el delito de estelionato que se tramitó en esa judicatura, en contra de Sergio Morice Jirón. Fue introducida por Manuela Jalina y los ofendidos son Luis Alejandro Román Trigo, ex diputado del Partido de Liberación Nacional de Costa Rica, y Denis Ibarra Gutiérrez, víctimas de la supuesta falsa venta de la finca El Naranjo, en San Juan del Sur, ubicada entre Costa Rica y Nicaragua y cuya extensión es de 2,500 manzanas.
En una sentencia de julio de 2001, el juez Sergio Amador sobreseyó definitivamente al procesado Morice Jirón, por considerar que “ciertos elementos de origen extranjero, están implementando diversas formas de expansionismo territorial de naciones vecinas (…) aprovechándose de la pobreza y necesidad de nuestros ciudadanos”.
“De ofendido pasa a ser supuestamente procesado porque mi cliente es costarricense, (quien) tiene un conflicto de tierras en San Juan del Sur. Pero ¿qué tiene que ver la jurisdicción de Tipitapa?”, cuestionó Arroyo. “Ni los afectados, ni los ofendidos ni el procesado son de Tipitapa, sin embargo se arrogó la competencia y la jurisdicción el juez de Tipitapa contra mi defendido”, añadió.
El juez Sergio Amador explicó que el juicio se tramitó en su juzgado, porque la denuncia fue introducida ahí, por parte de la señora Jalina, quien consideró que Morice estaba realizando transacciones irregulares, pero ella no se constituyó como parte del proceso.
En tanto, Arroyo manifestó que en una ocasión vio al judicial acompañado de Morice Jirón y su abogado comprando unos tragos. “¿Qué andaba haciendo el señor juez de Tipitapa en Granada, con una persona que están litigando en su juzgado?”, criticó.