- Maestros que realizan ayunos frente al Ministerio de Hacienda visitaron ayer ese organismo de derechos humanos
[email protected] Pérez Solís
La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, aseguró que ese organismo respaldará la lucha iniciada por el magisterio nacional en busca de lograr una reclasificación salarial. Los maestros están solicitando que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) incremente el presupuesto destinado a Educación, en unos 147 millones de córdobas para el año próximo.
En la búsqueda de que sus demandas sean cumplidas, desde el pasado primero de octubre, grupos de maestros de las diferentes delegaciones departamentales realizan ayunos frente a las instalaciones del MHCH. Ayer le tocó el turno a los educadores de Carazo, quienes ocuparon parte de la mañana para visitar el Cenidh y pedir su respaldo.
“La exclusión al magisterio nacional es responsabilidad de todos los gobiernos y es hora que al magisterio se le dé su lugar, y los vamos a apoyar en la medida de nuestras posibilidades”, aseguró Núñez.
DIEZ CÓRDOBAS POR AÑO DE SERVICIO
José Antonio Zepeda, Secretario General de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), encabezó la delegación de maestros caraceños. En su exposición a los miembros del Cenidh, indicó que el salario de los maestros de primaria y secundaria no excede los 904 y 1,084 córdobas respectivamente.
“Al maestro de primaria por su título le dan 75 córdobas y 150 a uno de secundaria y es un título igual al de un ministro, mientras que por cada año de servicio nos dan sólo 10 córdobas, algo que no podemos seguir permitiendo. Es falso como dicen algunos que ganamos hasta 1,600 córdobas” dijo Zepeda.
“Es tiempo que los salarios mejoren porque cada día se hace más difícil mantener a nuestras esposas e hijos”, indicó Rolando Rodríguez, profesor del Instituto Alfonso Cortés, de Santa Teresa, Carazo y uno de los diez maestros que se presentaron al Cenidh.
Estos mismos maestros serían recibidos la tarde de ayer por los miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, pero por problemas de protocolo no se les permitió la entrada al Parlamento.