Francisco José Romero C.
Existen dos grandes conceptos ideológicos sobre las consecuencias del Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y los EE.UU., el liberal o capitalista y el concepto de izquierda o socialista. El primero promete mayor cantidad de empleos, disminución de costas aduaneros, disminución de precios y aumento de calidad de los productos, y el incremento de las exportaciones. El segundo (concepto de izquierda), habla sobre la abolición de la Empresa Nacional por la llegada de las empresas transnacionales, el monopolio burgués y el daño a la soberanía nacional.
Tenemos que tener en cuenta que ya es un hecho el fenómeno de la globalización y la creciente interdependencia entre los países, siendo esto un arma de doble filo en las relaciones políticas y económicas internacionales para los países pequeños ante las grandes potencias. Es por esto que los países centroamericanos tienen que unirse (en todos los aspectos), para lograr hacerle frente a estos fenómenos, ya que cada país del istmo centroamericano no podrá contra esta carga de forma individual debido a la falta de capacidad productiva y económica.
La Unión Centroamericana desembocaría en la creación del “peso centroamericano”, lo que significaría un retroceso económico en la economía de algunos países como El Salvador, Belice y Panamá que actualmente se encuentran dolarizados. En el caso de Nicaragua, sería otro problema debido a la dolarización indirecta que ocurre en el país, ya que se gana en córdobas y se gasta en dólares, y otro factor problema es la solidez económica de Costa Rica y Guatemala. Todos los países centroamericanos deben crear estrategias sólidas y en conjunto para buscar la solución y enfrentar este TLC de manera armoniosa y eficaz.