Arroceros: optimistas pero alertas

A escasos dos meses para que concluyan las negociaciones del tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, el sector arrocero sigue empujando para que se establezcan reglas claras para el ingreso del producto desde el país norteamericano, lugar desde donde se compra la mayoría del grano necesario para abastecer la demanda nacional. Pero […]

  • A escasos dos meses para que concluyan las negociaciones del tratado de libre comercio
    entre Centroamérica y Estados Unidos, el sector arrocero sigue empujando para que se
    establezcan reglas claras para el ingreso del producto desde el país norteamericano, lugar desde donde se compra la mayoría del grano necesario para abastecer la demanda nacional. Pero la última palabra se dirá hasta en diciembre

Giselle Alemán Ayala [email protected]

SÉBACO, MATAGALPA.— Luego de siete rondas de negociación del tratado comercial entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta, por sus siglas en inglés), el futuro del sector agrícola en el istmo continúa siendo incierto. Ante esta situación, los arroceros nicaragüenses se han asegurado “de no dormirse en sus laureles”, manteniendo un acercamiento con el Gobierno, a la vez que proponen estrategias que garanticen la protección del rubro.

De cara a competir en el mercado internacional, productores y Gobierno reconocen que el rubro está en una posición desventajosa. Los motivos: la deficiente infraestructura de caminos y carreteras a nivel nacional, pero, más importante aún, el costo de la energía eléctrica que encarece en gran medida los costos de producción.

Este contexto ha servido para que las asociaciones arroceras nicaragüenses hayan cerrado filas con la Federación Centroamericana de Arroceros (Fecarroz), planteando una serie de propuestas que otorgan un acceso limitado de los Estados Unidos al mercado del istmo.

El presidente de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (Anar), Fernando Mansell, manifestó que dentro de las propuestas se plantea dar a los norteamericanos acceso a vender arroz a un arancel privilegiado, a través de una cuota fija, además, incluir el grano en la canasta de productos que se desgravarán a largo plazo (15 años).

Mansell, explicó que mientras la Organización Mundial de Comercio (OMC), no defina las reglas de protección a la agricultura para los países en vías de desarrollo “será necesario que la desgravación se extienda el tiempo suficiente que permita a nuestro sector suficiente tiempo para desarrollar su tecnología y ser más competitivos”.

El presidente de la comercializadora AgriCorp, Amílcar Ibarra, dijo que también se pretende crear un mecanismo de protección que permita equiparar los costos de producción de los subsidios recibidos por los agricultores norteamericanos. Es decir, crear un impuesto de importación cuyo porcentaje variará en dependencia del monto de transferencia que reciban los productores norteamericanos por parte del Gobierno.

Ibarra explicó que otro mecanismo empleado para poder alcanzar la propuesta ha sido el de reunirse con los representantes estadounidenses, a quienes han planteado la importancia del sector agrícola en Nicaragua, del cual subsisten alrededor de tres millones de personas que habitan en las zonas rurales.

LA PROPUESTA GUBERNAMENTAL

Alicia Martin, quien es considerada como una de las principales figuras del equipo negociador nicaragüense en el Cafta, explicó que en Centroamérica existe un consenso al considerar que el arroz merece tener un tratamiento especial dentro de la negociación.

Martin fue categórica al señalar que la propuesta centroamericana plantea “garantizar a los Estados Unidos el acceso que tiene actualmente, pero nada más; y ellos deben considerar que la medida es en su propio beneficio, puesto que en el mercado internacional hay productores más eficientes que los mismos norteamericanos con precios más bajos, como es el caso de Vietnam”.

“Que no nos presionen y que no nos pidan más que el acceso que ya tienen, pues esto se lo podríamos garantizar a través de un contingente con arancel cero”, dijo Martin.

Es decir, permitir el ingreso de arroz estadounidense con la misma cuota actual, que se coloca en unas 120 mil toneladas al año, que es el déficit que Nicaragua tiene.

El consumo de arroz de los nicaragüenses es de 96 libras per cápita anuales, unos cinco millones anuales, aproximadamente.

El Ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Mario Arana, explicó que la posición de los Estados Unidos es que mientras hayan subsidios deben existir marcos claves de salvaguarda, “aunque están en una posición firme de la necesidad de que los centroamericanos abramos nuestras economías”.

Según Arana, se espera que en el caso del arroz se brinde una cuota a los Estados Unidos de cero arancel y acceso inmediato, “para incentivar que ellos nos den concesiones en otros sectores”.

CONTRADICCIONES

Aunque existe un consenso entre los productores y el Gobierno, únicamente el ministro Arana consideró al mercado norteamericano como atractivo para Nicaragua, mientras que Martin descartó “por completo las posibilidades de que en un futuro nuestros arroceros logren exportar a dicho país”.

“El mercado de Estados Unidos para el arroz está relativamente abierto, en el sentido de que los aranceles para éste son muy bajos y a cualquier exportador se le hace fácil exportar por esa vía. El problema está en que el precio del arroz allá, está bajo precisamente por los subsidios que el Gobierno le otorga a los productores, entonces es difícil ser competitivo en ese mercado donde los precios son ficticios, ya que no representan los costos reales de producción”, argumentó Martin.

Explicó que Nicaragua es demandante de acceso a mercado en productos como la carne, maní y azúcar donde realmente nuestros precios son más bajos y somos más competitivos que los Estados Unidos, “pero en el sector arroz, donde ellos tienen precios artificialmente bajos (debido a subsidios), no vamos a lograr exportarles”, puntualizó la negociadora.

GRAN INCIDENCIA

60 mil empleos representa la producción de arroz.

60 por ciento del arroz consumido por la población lo producen los arroceros nacionales.

800 dólares es el costo de siembra de una manzana de arroz de riego.

300 dólares es el costo de una manzana de arroz de secano (invierno).

60 quintales es el rendimiento del arroz secano por manzana.

100 quintales es el rendimiento por manzana de arroz de riego.

PAPA DE GRAN AYUDA

Para dar estabilidad al precio del arroz, el Gobierno en conjunto con la Bolsa Agropecuaria (Bagsa), está desarrollando el Programa de Apoyo a los Productores Arroceros (PAPA), el cual establece el precio de venta del grano en las épocas de sobreproducción y dispone de premios y sanciones, para aquellas comercializadoras y productores que realicen una transacción con precios de venta diferentes a los ya establecidos.

Normalmente esa sobreproducción se da en el mes de noviembre cuando la mayoría de los pequeños productores de arroz secano recogen sus cosechas.

Según el presidente de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (Anar), Fernando Mansell, el pequeño productor de arroz secano ya no tiene la desventaja de que al darse un exceso de producción en el período de octubre y noviembre se caiga el precio de venta del grano, ya que éste se estabiliza a través de las comercializadoras que compran todo el excedente, lo sacan del mercado y luego lo distribuyen durante un período de un año.

LIBRA POR LIBRA

El arroz está incluido dentro de los rubros beneficiados con el Plan Libra por Libra, mediante el cual se distribuye semilla mejorada a pequeños productores, aseguró el titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), José Augusto Navarro.

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