Vilma Román de López
Soy residente del Reparto San Juan, casa No. 134. Durante más de dos años solicité a Enitel que nos instalaran una línea telefónica. Hace algunos meses nos visitó un empleado de esa institución y me prometió para el mes de agosto la instalación de la línea, pero es la fecha y sigo esperando por ella.
Una afección vertebral me obliga a guardar cama por varios meses. Mis siete hijos, residentes obligados en el exterior, intentan comunicarse conmigo pero como no tenemos línea, no lo pueden hacer ni por correo electrónico.
Un dicho muy sabio dice: “Hoy por ti y mañana por mí”. ¿Cuándo podremos agradecer a Dios y a Enitel la solución de esta necesidad?