- Médicos lo mandaron a su casa en dos ocasiones y después murió en la entrada del hospital
Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected]
El niño Marcos Lenín Talavera Mendoza, de 8 meses de nacido, falleció al mediodía del pasado miércoles, en la entrada al Hospital San Juan de Dios, de Estelí.
Según la señora Ana Adriana Mendoza, el pasado sábado el niño resultó quemado junto a su hermanita Johana, de 6 años, al caerles una porra de frijoles recién cocidos, dos horas después ambos fueron llevados al hospital, el médico de turno los atendió y luego les dio de alta porque supuestamente no ameritaban ingreso.
Sorpresivamente el niño sufrió fiebres el fin de semana y el martes presentó vómitos, calentura y diarrea, nuevamente la madre viajó desde su comunidad San Antonio hasta el centro asistencial, pero sólo le recetaron acetaminofén y amoxicilina en jarabe y regresó a su casa con su hijo.
Según dijo, el medicamento no le hizo ningún efecto, empeoró y decidió regresar el pasado miércoles al hospital, pero al llegar a la entrada falleció.
Vidal Antonio Talavera Avilés, padre del menor, culpó a los médicos del hospital por la muerte su hijo “ellos no le pusieron mente, él se murió por pura negligencia, es que aquí no les importa la vida de los pobres”, expresó entre sollozos.
El doctor Rubén Peralta, Director del Hospital San Juan de Dios, afirmó que la muerte del niño no pudo ser por las quemaduras porque eran de segundo grado, “lo trajeron por las quemaduras, pero el médico dice que no que no ameritaba ingresarlo, tengo entendido que después vino por diarrea”.
El Director del centro ordenó le practicaran una autopsia para conocer las causas del fallecimiento del niño “vamos a analizar el caso, cuando tengamos los resultados, si amerita vamos a solicitar una auditoría médica”, dijo.