La década de los veinte años es asediada por enfermedades que atacan la salud reproductiva.
En todas las etapas de la vida, la mujer debe cuidar de su salud. Las enfermedades acechan y lo mejor es estar preparada para prevenirlas o combatirlas a tiempo. En la etapa de los veinte años, las enfermedades que prevalecen en las mujeres son las que están relacionadas con la salud reproductiva, según Nery Olivas, especialista en medicina interna.
Quistes ováricos: Son tumoraciones llenos de líquido que pueden ser de pequeñas o grandes. En esta etapa generalmente son benignos.
Desórdenes en la menstruación: En las mujeres que se encuentran en esta edad, son comunes las irregularidades menstruales, que pueden ser perídos muy prolongados y presentar dolores intensos.
Infecciones vaginales: Debido a que la mujer lleva una vida sexual activa está expuesta a adquirir infecciones. Algunas mujeres en esta etapa, están empezando su vida sexual y en muchos casos no tienen educación sexual que las ayude a protegerse.
Enfermedades de transmisión sexual: Gonorrea, clamidia y virus de papiloma humano, se encuentran al acecho de la mujer en esta etapa de su vida.
RECOMENDACIONES
– Para prevenir y combatir estas enfermedades, el especialista aconseja acudir al ginecólogo(a) periódicamente para realizarse chequeos y seguir las recomendaciones del mismo.
– Estar preparada sicológicamente.
– Tener una buena educación sexual ayudará a evitar enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados.
– Acudir donde el ginecólogo en caso de desórdenes menstruales.
– Evitar el inicio de la vida sexual muy temprano.
– Informarse sobre las enfermedades de transmisión sexual y prevenirlas.
EXÁMENES
El doctor Juan Arnoldo Tijerino, médico internista y miembro del staff de Cuidados Intensivos del Hospital Bertha Calderón, explica cuáles son los chequeos que toda mujer sexualmente activa debe realizarse después de los 20 años.
Papanicolau: Es un examen que usualmente se debe hacer al menos una vez al año. Puede realizarlo un ginecólogo o una persona entrenada, como un paramédico o enfermera. La muestra tomada es analizada por un patólogo, quien determina si la misma presenta alguna anormalidad. Este examen busca evidencia de células con características malignas y la realización de un diagnóstico temprano del cáncer de cuello uterino.
Chequeo ginecológico: Debe ser realizado por un ginecólogo. Consiste en la revisión y observación del estado de los órganos reproductores externos: glándulas inflamadas o infectadas, enfermedades de transmisión sexual.
Este examen incluye la palpación bimanual que es la introducción de los dedos dentro de la vagina para evaluar las características uterinas de la matriz. Por ejemplo, si tiene pelotitas o miomas, signos de cáncer palpable, si los ovarios están de tamaño normal, si hay dolor o fetidez.
Especuloscopia: Consiste en la introducción de un aparato que puede ser metálico, plástico, desechable o reusable. Permite inspeccionar internamente el cuello de la matriz y la vagina en busca de úlceras y tumorcitos. Puede incluso quemar o extirpar alguna lesión observada.
Biometría: Este examen determina la hemoglobina de la persona y en la mujer que se encuentra en la década de los 20 es importante porque debe tener suficiente hierro para no padecer de anemia.