Una rutina de aeróbicos y caminatas es lo ideal para combatir los problemas de la presión y le ayudarán a tonificar las partes endebles de su cuerpo.
A medida que avanza la edad el metabolismo es más lento. Esto último quiere decir que nuestro cuerpo requiere de mucho más tiempo para fortalecerse.
Según Martín Medina, instructor y director artístico de ‘Studio Gimnasio Ilusiones’, las caminatas son ideales, porque ayudan a la circulación.
El sedentarismo es muy común a esta edad. Someter a una persona una rutina cargada de peso no es recomendable, la intensidad del ejercicio debe ir de menor a mayor.
Las bicicletas y caminadoras estacionales son una opción para ejercicios cardiovasculares.
“Ejercicios de estiramiento después de una caminata son el complemento perfecto para este caso. Existen pesas de una o dos libras con las cuales se puede salir a caminar una en cada mano, que ayudará a tonificar el músculos de los brazos, obteniendo mayores resultados”, aconseja Medina.
LA RESPIRACIÓN ES LA CLAVE
“Respirar por la nariz, exhalar por la boca, no lo puede olvidar. Esa es la mejor manera de hacer trabajar al pulmón y que éste oxigene la sangre. Los beneficios de caminar a esta edad se dan porque su corazón bombea mayor cantidad de sangre con nuevo oxígeno hacia lugares donde lo necesite”, asegura el experto.
CONSUMA CALCIO
Las mujeres a esta edad sufren de problemas en los huesos como la osteoporosis. En los productos lácteos se concentran la mayor cantidad de calcio, pero esto no quiere decir que no la encontremos en otras fuentes.
Estas fuentes pueden ser los alimentos secos como la avena, maní, almendras, pescado seco. En las verduras aunque con menor presencia, también están presentes, dice el doctor en nutrición, Julio Torres.
Se piensa que la mayoría de los derivados de la leche como el queso, tienen grandes cantidades de calcio, pero en verdad esto no es así. Los quesos hechos con leche dulce pueden ser suficientemente ricos en calcio, y los quesos parmesanos o suizos son los mejores. Se pueden conseguir variedades frescas y no procesadas.
El problema de los quesos y las leches es el proceso que sufren para preservarlos por más tiempo, inhibiendo algunos de los beneficios.