- Moderados y bolañistas se reunieron ayer para iniciar cambios en la conducción del partido
- Herrera, Montealegre, Rizo y
Cuadra jefean movimiento, sin
desconocer liderazgo de Alemán
Consuelo Sandoval [email protected]
La búsqueda de una nueva conducción dentro del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), comenzó ayer a gestarse en las filas de la dirigencia intermedia y de su máxima estructura ejecutiva, sin la presencia del ex presidente Arnoldo Alemán, aunque todos los asistentes al encuentro reconocieron su liderazgo partidario.
Miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), identificados con la corriente moderada, incluyendo el tercer vicepresidente y Ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, se reunieron ayer en Matagalpa en la residencia del ex presidente honorario del PLC, Jaime Cuadra. Al final de la reunión se presentó el vicepresidente José Rizo, quien no descartó la reunificación con la oficialista Gran Unión Liberal (GUL).
Una de las principales coincidencias observadas es que tienen la necesidad de reunificarse para alcanzar la victoria electoral en los comicios municipales y que el partido conceda a todos sus militantes, la oportunidad de postularse como candidatos en igualdad de condiciones.
Ningún integrante de la facción dura identificada con el ex mandatario asistió al encuentro liberal, excepto el diputado arnoldista Pedro Joaquín Ríos, quien argumentó que no tiene por qué pedir autorización a nadie para reunirse con Cuadra.
“Aquí no se está repartiendo ningún pastel, aquí no le vamos a dar a don Jaime Cuadra ninguna candidatura, lo que se está diciendo es que todos los liberales tengan la oportunidad de correr como candidatos y que no sean inhibidos los de una corriente”, aclaró Ríos.
El diputado Oscar Moncada reclamó un tratamiento justo a favor de Alemán, de quien dijo que no se le debe juzgar solamente por las cosas malas, sino por las cosas buenas que realizó en el país, y aunque admitió el liderazgo del ex mandatario, alegó que existen otros líderes que merecen conducir al partido.
Urgió la reunificación del liberalismo, argumentando que “es mejor cualquier liberal malo que cualquier mejor sandinista. La (lucha contra la) corrupción no pasa por ponerle una banda presidencial a Daniel Ortega para que después nos vayan a quitar nuestras propiedades y nos obliguen al exilio”, advirtió.
El anfitrión del evento partidario, Jaime Cuadra, informó que no se abordó el caso del doctor Alemán y no negó que sea un líder confirmado con la presencia de miles de personas en la reciente concentración liberal que exigió su libertad.
Aseguró que el presidente Enrique Bolaños fue informado de ese encuentro con el arnoldismo y que le manifestó que estaba enteramente de acuerdo.
SANGRE NUEVA
“Yo creo que los partidos tienen que trascender a las personas, tiene que haber inyección de sangre nueva, visión nueva porque los partidos que sobreviven son aquéllos que trascienden a las personas”, afirmó Montealegre, quien se declaró amigo de Alemán, liberal, miembro del gobierno y tercer vicepresidente del PLC.
PERSISTEN DIVERGENCIAS
El secretario nacional del PLC, René Herrera, reconoció que persisten las divergencias internas, pero dijo que el encuentro es una muestra para superarlas, porque desean tener “un partido fuerte y unido para lograr la libertad de Arnoldo Alemán, establecer las estrategias económicas del país y ganar las elecciones municipales”.
Herrera criticó al presidente departamental Maximino Rodríguez, quien no asistió a la reunión por temor a dar una señal errada ante las bases.
“Nosotros le explicamos que a veces la humildad es mejor mensaje para las bases y que la humildad de un buen líder es poder ir a la casa de otro líder y allí en su casa enseñar su condición de liderazgo y que por eso queríamos que él viniera, pero él tomó la decisión de no hacerlo argumentando que primero esperaba que viniéramos nosotros y después con el respaldo de nosotros poder hacer acercamientos más concretos”.
A escasos metros de la reunión, un piquete de arnoldistas colocó una manta con ofensas para los liberales moderados, pero según Herrera, se bajaron de sus vehículos para conversar con ellos y explicarles la situación partidaria.