- Moderados y bolañistas se reúnen hoy en casa de Cuadra en un intento por reunificar al partido y retomar control parlamentario
- Rizo rechaza control familiar en PLC y tampoco acepta que le
digan bolañista
Consuelo Sandoval [email protected]
El vicepresidente José Rizo rechazó ayer el supuesto control que estaría ejerciendo la familia del ex presidente Arnoldo Alemán, a las máximas estructuras del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), y minimizó las contradicciones internas surgidas entre las corrientes dura y moderada del arnoldismo.
Rizo asistirá hoy a una convocatoria hecha por el presidente de la Asamblea Nacional y disidente liberal, Jaime Cuadra, a directivos del PLC, en un afán por continuar los acercamientos para la reunificación liberal.
Por su parte, Cuadra negó que la invitación de sus antiguos correligionarios a su residencia en Matagalpa, obedezca a negociaciones con los arnoldistas que demandan tres cargos en la directiva del Parlamento, a cambio de reelegirse en la presidencia legislativa y de una cuota de candidatos municipales dentro del PLC para miembros de su corriente liberal.
SECTOR DURO SE OPONE
Estos encuentros a los que se opone el sector duro del arnoldismo, están siendo conducidos por los miembros del Comité Ejecutivo Nacional, René Herrera, David Castillo, Carlos Noguera y Oscar Moncada, quienes se confirmó que asistirán al encuentro.
También estarán presentes el presidente del PLC, Jorge Castillo y el suspendido tercer vicepresidente, Eduardo Montealegre y el ex alcalde de Managua Roberto Cedeño.
Poco después del encarcelamiento del ex presidente Arnoldo Alemán, los liberales se dividieron de hecho en dos facciones la dura y la moderada.
Los moderados integrados por Herrera, Castillo, Moncada, Noguera y en cierto momento Castillo Quant, que dirigían las negociaciones con el Frente Sandinista, estiman que el tema de Alemán no debe ser el único que deben resolver el partido, sino que también tiene que incluirse la conformación de la directiva legislativa y el triunfo electoral municipal.
En cambio, los duros encabezados por la ex primera dama, María Fernanda Flores, la hija de Alemán, diputada María Dolores Alemán, la diputada Jamileth Bonilla y el jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, responden exclusivamente al ex mandatario y cuestionan a sus colegas moderados porque supuestamente no han hecho mucho por obtener la libertad de Alemán, tema que a juicio de este sector, debe privar sobre todas las actividades y acciones partidarias.
DEBATE SE PROFUNDIZA
Jaime Cuadra,
presidente de la Asamblea Nacional.
Cuadra, miembro de la disidente bancada Azul y Blanco, rechazó que esté condicionando regresar al partido a cambio de su reelección en la presidencia de la Asamblea Nacional.
“Yo no estoy negociando nada, es un acercamiento para que nos reunamos todos los liberales, el propósito de las aproximaciones es la unidad de todos los liberales, no hablemos de bancada, hablemos de partido, ellos (arnoldistas) pueden decir misa (condicionamiento). No estamos negociando mi reelección, es un período de acercamiento de limar asperezas para que volvamos a ser una sola familia y tampoco he pensado pasarme a la bancada liberal, yo soy de la bancada Azul y Blanco”, expresó Cuadra.
Enrique Quiñónez,
jefe de la bancada liberal
El diputado arnoldista declaró que Jaime Cuadra reclama posiciones en las candidaturas edilicias para sus seguidores en Matagalpa y auguró que la reunión que hoy celebrará en su casa con los “moderados” del PLC fracasará.
“Lógicamente que quiere una cuota de candidatos municipales para la gente que lo sigue y lo importante sería que en esa reunión estuviera Maximino Rodríguez, presidente del PLC en Matagalpa, quien maneja las estructuras y el liderazgo, yo creo que si don Jaime esperaba hablar de candidaturas de su gente en Matagalpa va a fracasar la reunión”, sentenció Quiñónez.
José Rizo,
vicepresidente de la República
El vicemandatario, que alentó inicialmente la disidencia del ala arnoldista del PLC, hoy rechaza ser llamado bolañista y reclama que los órganos del partido sean los que dirijan la actividad partidaria liberal.
“Es que (el Partido) no debe estar en manos de una familia, el partido tiene que estar en manos de los afiliados al partido, lo he manifestado siempre, el partido no tiene dueño, es de todos los que estamos afiliados, militamos y simpatizamos en el partido. Así como he rechazado cuando me quieren poner apelativo de arnoldista o bolañista, me parece irrespetuoso hablar de las tres Marías”, destacó Rizo.