- Oliver Stone entrevistó al jefe comunista cubano
EFE
PARÍS.- Un 95 por ciento de los cubanos que quiere emigrar de la isla “sueña con tener un coche y un montón de bienes materiales”, según el presidente cubano, Fidel Castro.
En una entrevista publicada el viernes, por “Paris Match”, Castro negó la violación de los derechos humanos en su país, consideró “mercenarios” a los disidentes encarcelados y justificó las ejecuciones de los secuestradores de un barco en abril pasado. La entrevista la hizo el director de cine estadounidense Oliver Stone la pasada primavera.
En ella, Castro señaló que el grueso de los que quieren salir de Cuba “esperan ganar 50 veces más por el mismo trabajo. Sueñan con tener un coche y un montón de bienes materiales. No se preocupan ni de la salud ni de la educación, sólo quieren un coche”.
En cuanto a la ejecución de los tres secuestradores de un barco con el que pretendían salir de Cuba, Castro señaló que “había que atacar el mal de raíz para detener la ola de acciones terroristas” después de que se hubieran cometido tres secuestros de aviones.
“No podemos dudar, incluso aunque los condenados a muerte no son tan culpables como los que les empujaron al acto”, señaló Castro, que aseguró que “me hizo mal enviar a esa gente a la muerte, pero hacía falta, como lo demuestra que un mes y diez días después (cuando Stone hizo la entrevista) no se han producido nuevos secuestros de avión o de barco”.
Castro subrayó que el problema de la inmigración ilegal deriva de que los estadounidenses “nunca han respetado nuestros acuerdos mutuos” sobre el número de visados y que “prácticamente la única forma de salir de Cuba es ilegalmente”.
El líder cubano afirmó que de los 34 periodistas encarcelados durante la oleada de detenciones de decenas de disidentes la pasada primavera sólo cuatro tenían diploma de periodista.
Justificó además los procesos que llevaron a sus condenas porque, después de haber sido “tolerantes durante años”, el país vive bajo la amenaza de Estados Unidos, que le ha puesto en la lista de objetivos de ataques preventivos.
Señaló que “esos famosos ‘presos de conciencia’ son en realidad mercenarios” que “quieren destruir la revolución cubana y reciben toneladas de dinero desde Estados Unidos”.
Asoció su negativa a aceptar la visita de inspectores de derechos humanos a la isla con el hecho de que en el pasado ya han rechazado otras demandas similares para un control de misiles: “Cuba no acepta este tipo de intervención del exterior. Es una cuestión de honor”.
Le reconoció al director estadounidense que ha habido excesos por parte del régimen “pero nunca con efusión de sangre. Nunca se ha registrado un solo caso de tortura”.
LULA DE VISITA
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, amigo de Fidel Castro, llegó ayer en visita de dos días, en la cual hablará de integración y comercio en un momento particularmente difícil para la isla.
Castro rompió el protocolo y recibió a Lula en el aeropuerto y lo abrazó. El arribo fue una sencilla ceremonia con una alfombra roja, pero sin mayores adornos.
Las normas protocolares establecen que los mandatarios deben ser saludados a su arribo por el canciller y luego encontrarse con el anfitrión. Con anterioridad, Castro sólo fue al aeropuerto para ver a otro de sus amigos, el venezolano Hugo Chávez.
Lula viajó a la isla más de 20 veces, pero ésta es la primera vez desde que asumió como presidente del país más grande de América Latina. (AP)