ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- Más de 300 pandilleros han sido detenidos en las principales ciudades de Honduras tras una reforma legal aprobada en agosto pasado por el Parlamento contra las pandillas armadas, conocidas como “maras”, se informó ayer.
El ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, indicó que solamente el miércoles, 28 pandilleros fueron detenidos en Tegucigalpa y 11 en Puerto Cortés, región caribeña.
Una reforma legislativa al Código Procesal Penal aprobada en agosto pasado sanciona con cárcel hasta por 12 años a los líderes de pandillas, reducida en un terrcio a los que solamente son integrantes de las mismas.
Las detenciones masivas que hace la Policía han sido cuestionadas por algunos sectores, entre ellos el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Co-fadeh), por considerar que la resolución es anticonstitucional, por lo que el pasado martes presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia.
El ex ministro de Seguridad, Gautama Fonseca, también calificó ayer de “ilegales” las detenciones.
Fonseca subraya que la reforma, conocida como “ley antimaras”, no autoriza a la Policía a hacer las capturas, algunas de ellas incluso supervisadas por el presidente hondureño, Ricardo Maduro.
“Así las cosas, el régimen actual, para prevenir el delito, manda a sus agentes a delinquir. A pisotear el derecho vigente. A vulnerar las garantías que desde la altura de la Constitución protegen a la persona humana”, añade Fonseca, abogado de profesión.