Benjamín Blanco y Hilda Rosa Maradiaga [email protected]
El lagarto negro, que habita en la laguna ubicada al costado oeste del Matadero Don Cándido en Los Brasiles, Ciudad Sandino, desde hace unos diez años, no permitió que se le acercaran los especialistas en cocodrilos, quienes durante tres horas intentaron rescatarlo para trasladarlo al zoológico nacional.
Fabio Buitrago, director de la Asociación Mesoamericana de Investigadores de Cocodrilos, dijo que el animal no permitió que el equipo de rescate se acercara porque huye de la gente, ya que mucho lo hostigan.
“Hicimos varios intentos y lo más cerca que llegamos a tenerlo fue a tres metros de distancia, no nos dio suficiente distancia para poder lazarlo”, explicó.
MÁS DE DOS METROS
Indicó que analizarán para determinar la técnica adecuada a utilizar en nuevos intentos. Una de las técnicas es usar comida y otra instalar una trampa y dejar un “cebo” vivo, para luego atraparlo.
“Lo más que mide es dos metros y medio, es fácilmente manipulable”, agregó.
La laguna en la que se encuentra el lagarto, se formó desde hace más de 25 años, cuando el matadero comenzó a echar sus desechos líquidos allí.
Al parecer, el animal se alimenta de los restos del matadero Don Cándido o de animales que podían llegar cerca de la laguna.
EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Buitrago, en compañía de Edgard Herrera, especialista en Recursos Naturales y Norwin Torres, especialista en cocodrilos, intentaron sacarlo de la laguna durante tres horas, quienes contaron con el apoyo del Cuerpo de Bomberos y el Ejército.
Según vecinos del lugar, hace aproximadamente diez años, un habitante de Nagarote depositó una pareja de lagartos en esta laguna. En ese entonces medían apenas 50 centímetros, y al parecer el compañero de este lagarto murió.
Fátima Vanegas, directora de Aprovechamiento Sostenible del Marena, expuso que “es una especie que está en el apéndice uno de la convención de protección de especies en peligro de extinción, y ubicada en la categoría de veda indefinida en el sistema nacional de vedas”.
Es por ello que el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) impulsa este esfuerzo por salvar al lagarto.
ESPECIE RESISTENTE Y AGRESIVA
El lagarto negro, cuyo nombre científico es crocodilus acutus es la especie más grande que hay en Nicaragua, puede llegar a medir hasta seis metros de largo y es agresiva, por lo que puede representar un riesgo para la población que vive cerca del lugar y los trabajadores del matadero.
Fabio Buitrago, director de la Asociación Mesoamericana de Investigadores de Cocodrilos explicó que este lagarto vive en lugares con aguas salobres como esteros y salineras, aunque algunas veces, también está presente en agua dulce.
Se distribuye en toda la costa del Caribe, los dos lagos de Nicaragua y muchos de los esteros del Pacífico, incluso en Apanás y Río Coco Arriba y en Río San Juan han encontrado estas especies, añadió.
“Estos animales son súper resistentes. Son reptiles de sangre fría, que no dependen directamente de las condiciones del medio, comen de todo, son resistentes a enfermedades, pues su cuero es bastante grueso, muy fuerte”, finalizó.