En horas de clase y a la vista de profesores, tres alumnos del turno vespertino del Instituto Primero de Mayo, tratan de saltar la tapia para escapar del centro, lo que parece ser una práctica entre los estudiantes. (LA PRENSA/G. FLORES)

Se intoxican con guarón en el colegio

Elízabeth Romero [email protected] Tres estudiantes del segundo año de secundaria del turno vespertino del Instituto Primero de Mayo, fueron llevados de emergencia este lunes al Hospital La Mascota, tras intoxicarse con guarón en los predios de ese centro de enseñanza. La Dirección del centro escolar pondrá en manos del Consejo Directivo la decisión de expulsar […]

Elízabeth Romero [email protected]

Tres estudiantes del segundo año de secundaria del turno vespertino del Instituto Primero de Mayo, fueron llevados de emergencia este lunes al Hospital La Mascota, tras intoxicarse con guarón en los predios de ese centro de enseñanza.

La Dirección del centro escolar pondrá en manos del Consejo Directivo la decisión de expulsar o no, a dos de los estudiantes, debido a que el tercero ya fue retirado por decisión de su madre.

Uno de los menores, de 14 años, quedó en estado inconsciente y llegó a vomitar sangre, después que sus compañeros le suministraron una pastilla tras haber ingerido licor.

Parece que otros estudiantes, de tercer año, fueron los que incitaron a los de segundo a consumir alcohol, después que cruzaron una tapia del colegio para comprar la bebida en una pulpería cercana y regresaron a ingerirla debajo de los árboles de los predios del centro educativo.

Yasmina Urbina Leiva, madre de uno de los estudiantes intoxicados, responsabilizó a la Dirección del instituto por no supervisar a los alumnos. Ella alega que los estudiantes obtuvieron el licor de una persona que se los vendió dentro del colegio.

“Yo lo voy a sacar, porque no voy a permitir, si ahorita tomó licor, así como entra esa señora a vender licor, también pueden venderle drogas, y ella simplemente me va a decir que no es responsabilidad de ella y sí lo es”, declaró Urbina.

La directora del centro, María Victoria Robles, dijo desconocer que alguien haya vendido licor dentro del instituto y señaló que sólo cuentan con un vigilante.

Afirmó que el Código de la Niñez les ata las manos como educadores, porque los mismos padres han llegado a acusarlos de violar los derechos de los estudiantes cuando les llaman la atención.

Los estudiantes se encontraban fuera de sus aulas porque, según dijo Robles, la profesora que imparte esa hora de clases está actualmente de subsidio y el colegio no puede pagar una maestra sustituta.

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