Santiago Altamirano Garay
Dice un refrán popular: “Jugar con el santo menos con la limosna”. Esto lo recuerdo con motivo de la publicación del Suplemento El Alacrán, de El Nuevo Diario, del domingo 14 de septiembre, en el que apareció un “decreto” satírico humorístico y en el que se hizo uso y mención indebida de nuestros Símbolos Patrios; y peor aún cuando el “decreto presidencial” se emite “con motivo de celebrarse un aniversario más de la Independencia de nuestro país”, según reza su encabezado.
El escudo de armas inserto en posición superior y el pendón bicolor, máximas expresiones de nuestra nacionalidad, amor a Nicaragua y soberanía, no merecen ese “vulgareo” ni ser manoseados o comparados con un preservativo cuyo uso en nada se relaciona con la enseña patria.
Independientemente de la crítica que la mencionada publicación argumentó y de la suspicacia que reflejó, características del género humorístico, los Símbolos Patrios deben ser intocables e inalterables porque no son artículos de comercio, politiquería o usos irrespetuosos.
Las Fiestas Patrias se celebran todos los años con la participación activa de nuestra niñez y juventud, que son realidad del presente y futuro de la nación. La máxima expresión de estas festividades la encarnan nuestra soberanía, nacionalidad y figuras heroicas, que son representadas por nuestros Símbolos Patrios que debemos honrar y respetar.
Periodista.