- 30 muertes por incidentes relacionados con el fenómeno
Bob LewisAP
RICHMOND, VIRGINIA, EE.UU.- El paso de Isabel por los Estados de la Costa Este norteamericana fue fugaz pero devastador: casi dos millones de viviendas y negocios continuaban sin electricidad el domingo, las calles están llenas de escombros y las inundaciones contaminaban el agua potable.
Los residentes se formaban ayer por la mañana para obtener agua y la oportunidad de darse un baño caliente. También empezaron a tirar a la basura la comida inservible de refrigeradores.
Tony y Bárbara Flores hallaron en Richmond un restaurante abierto para el desayuno. En su casa llenaron la bañera con agua, pero “la comida es el mayor problema”, dijo la señora Flores.
Funcionarios federales advirtieron sobre nuevas inundaciones, porque el flujo de las tormentas llenará ríos y corrientes.
“Habrá bastante inseguridad por un tiempo, hasta que logremos terminar con la limpieza’’, dijo el vocero del Servicio de Parques Nacionales, William Justice, luego que el río Potomac se desbordó.
Las compañías de electricidad reportaron grandes avances en la ardua tarea de restablecer el servicio a cerca de 6 millones de hogares y negocios, pero casi 2 millones de personas todavía no tienen luz.
Por lo menos 30 muertes se atribuyen a la tormenta, 17 en Virginia. Carolina del Norte, Virginia, Maryland y Delaware fueron declaradas zonas federales de desastre.
Virginia fue la más afectada en los servicios de electricidad. La mayor empresa abastecedora del Estado, Dominion Virginia Power, informó que para el sábado había restablecido el servicio a unos 800,000 hogares y empresas, pero aún tenía casi 940,000 clientes sin luz.