Dámaso Ruiz Sandino
“el viernes 3 de enero de 1941, en su acostumbrada conferencia de prensa, el ge-neral Somoza García anunció que la Empresa Central American Power Co., compañía Eléctrica de Managua, pasará definitivamente a poder del Ferrocarril (ente autónomo F.C. del P. de Nicaragua) y que conservará a su mismo gerente, el Sr. Antel Fournier”. Tonado de “43 años de dictadura dinástica” pág. No. 245, por Mario Alfaro Alvarado).
El clamor general de la ciudadanía –sin distingos políticos– se ha pronunciado en contra de las ventas de algunas empresas o entes autónomos del gobierno, por considerarlo lesivo a la economía y al patrimonio nacional, por ser estas empresas productivas y que, por largos años han sido determinantes en la fortaleza económica de los gobiernos de épocas pasadas. Recientemente –para desgracia de los nicaragüenses– estas empresas fueron tomadas como “caja chica” y aún “saqueadas” desvergozadamente por los gobiernos de las dos últimas décadas. ¿La “privatización” es benéfica para los nicaragüenses? Esto lo dirán los economistas y expertos en la materia. Que el Fondo Monetario exige al gobierno a proceder así, o de lo contrario “no hay trato”?, que lo conteste y explique el gobierno.
Como una comparación necesaria o acto de reconocimiento al gobierno de Anastasio Somoza García, hemos de señalar que –a pesar de tantas cosas que se dicen de él–, sin embargo, tuvo la visión correcta de nacionalizar (enero de 1941) a la Empresa Central American Power Co., porque era necesario y patriótico que las jugosas ganancias que obtenía dicha empresa le quedaran al gobierno y así, evitar la fuga del país de divisas al exterior. De esto hace 62 años y es bueno recordarlo para que las presentes generaciones lo conozcan y hagan la “comparación” para encontrar la diferencia. Creo que al presidente Bolaños lo animan la mejor de las buenas intenciones, y esperamos confiados que su gobierno actúe rectamente en busca del bienestar del pueblo de Nicaragua.