- La víctima es la única mujer del Consejo de Gobierno provisional y fue colaboradora de Saddam Hussein
- Sugieren que intento de asesinato es venganza por trabajar con los ocupantes
Alberto MasegosaEFE
BAGDAD.- Tres desconocidos armados hirieron ayer de gravedad, en Bagdad, a la miembro del Consejo Provisional de Gobierno iraquí, Akila Al Hashimi, en el primer atentado contra un integrante de la nueva instancia de poder local.
El ataque se produjo cuando los agresores lanzaron dos granadas contra el automóvil en el que la víctima salía de su domicilio, antes de abrir fuego con armas automáticas y alcanzar a Al Hashimi, a un hermano de ésta y al chofer del vehículo.
Tras el atentado, la representante del Gobierno Provisional y los otros dos heridos fueron trasladados a la cercana Clinica Yarmuk, donde fue intervenida quirúrgicamente durante tres horas, de los disparos que recibió en el estómago, un hombro y los pies.
Posteriormente fue ingresada en un hospital militar norteamericano cercano al aeropuerto de la capital iraquí, donde a primera hora de la tarde su situación era estable.
En una primera reacción al ataque, el administrador civil de Irak, el diplomático estadounidense Paul Bremer, divulgó una comunicado en el que se declaró “conmocionado”.
“Condenamos este horrible y cobarde acto contra una colega y respetada miembro del Consejo Provisional de Gobierno”, indicó el texto distribuido a la prensa.
Tras subrayar que “este atentado no es contra la persona de Akila Al Hashimi, sino contra todo el pueblo de Irak”, Bremer recalcó que “aplaudimos el valor de todos los integrantes del Consejo que abren el camino para un nuevo Irak democrático”.
Ex militante del partido nacionalista árabe Baaz —única formación política autorizada durante el régimen de Saddam Hussein—, Akila Al Hashimi fue una de las más estrechas colaboradoras del antiguo jefe de la diplomacia iraquí, Tarek Aziz.
Además de asesora personal de Aziz, Al Hashimi desempeñó en la anterior administración diversos cargos, entre otros el de responsable de Relaciones Públicas en el ministerio iraquí de Asuntos Exteriores.
Aunque ningún grupo se ha atribuido la autoría del atentado, observadores locales apuntaron la posibilidad que el origen del ataque esté relacionado con el pasado político de Al Hashimi como miembro del régimen derrocado.
Según esa versión, los autores podrían haber actuado en venganza por la participación en la administración de Saddam Hussein de la actual integrante del Consejo Provisional de Gobierno, o en cumplimiento de algún ajuste de cuentas.
Miembro de la comunidad chiíta —rama del Islam que es mayoritaria en Irak—, Akila Al Hachimi es una de las tres mujeres que figuran en esa nueva instancia de poder local, compuesta por 25 personas y encargada de sentar las bases para la reconstrucción del Estado.
PUTIN DESMIENTE A SU MINISTRO
El Presidente ruso, Vladimir Putin, dijo ayer que es un “error” tratar de resolver el problema de Irak por la fuerza militar y desmintió las afirmaciones de su propio Gobierno, de que Rusia podría enviar tropas de pacificación a ese país.
En unas declaraciones a medios de prensa de Estados Unidos, difundidas por las agencias rusas, Putin señaló que “la actual situación en Irak ha probado que era correcta la posición de Rusia”, contraria al uso de la fuerza contra el régimen de Bagdad.
No obstante, el Presidente ruso explicó que su país no se opone ahora a que un proceso de paz para estabilizar Irak cuente con la presencia de tropas norteamericanas y británicas en ese país, aunque pidió que la ONU protagonice la estabilización.
El Presidente ruso echó por tierra las afirmaciones de miembros de su Gobierno, entre ellos el Ministro de Defensa, Serguéi Ivanov, en el sentido de que Moscú podría participar con sus tropas en unas eventuales fuerzas multinacionales desplegadas en Irak bajo la ONU.
“En el plano práctico, el envío de tropas rusas a Irak no tiene sentido y nosotros siquiera nos planteamos esa cuestión”, afirmó Putin.
VAGO PROYECTO
Estados Unidos tiene un nuevo proyecto de resolución de la ONU sobre Irak en el que, según fuentes diplomáticas, no se especifica cómo y cuándo se realizará el proceso de transferencia a los iraquíes de la soberanía de su país. Mientras tanto, el Pentágono sostiene que sus tropas podrían permanecer en Irak cerca de cinco años para poder consolidar la democracia allí.