- Osasuna se aprovecha y empata
Francisco ÁvilaEFE
BARCELONA.- El Barcelona volvió a demostrar que le queda mucho camino por recorrer para formar un equipo competitivo y sumó ayer su segundo empate consecutivo en casa, esta vez ante Osasuna (1-1), después de un flojo partido en el que sólo se produjo un remate a puerta, el de Cruchaga que valió el tanto de los navarros.
Los azulgrana, sin rumbo ni ideas, reaccionaron en la segunda mitad, cuando Rijkaard recondujo su planteamiento y alineó a dos extremos (Quaresma y Overmars), lo cual dio algo más de profundidad a su equipo.
El partido fue de lo peores que se recuerdan, hasta el punto que entre los dos equipos sólo remataron una vez a puerta. Cruchaga adelantó a su equipo y después Ronaldinho igualó, pero su remate no iba a portería, ya que fue desviado por un defensa de Osasuna.
Los navarros como ya había advertido su entrenador, Javier Aguirre, intentaron quedarse con el balón y el Barcelona no sabía muy bien a lo que jugaba, a pesar de contar con sus mejores hombres en ataque, ya que Rijkaard repitió alineación con respecto al partido contra Albacete.
Osasuna, sin ningún tipo de agobio en defensa, lo confiaron todo a la velocidad de sus delanteros en los contragolpes, circunstancia en la que Bakayoko, Valdo y Moha se sienten muy cómodos, pero tampoco tuvo fe en sus posibilidades.
El equipo de Rijkaard recordó al peor Barcelona de Louis van Gaal, Serra Ferrer o de Radomir Antic. Con un juego previsible y un colapso absoluto, insistió en entrar siempre por el centro lo cual facilitó enormemente el trabajo de la defensa navarra.
Xavi estuvo perdido en el mediocampo, Kluivert fue muy discutido y no tuvo presencia en el juego, mientras que Saviola, pegado a la banda, fue el único que tuvo criterio en sus acciones.
¿Y Ronaldinho? Cansado de esperar el balón en la media punta, el brasileño se decidió, bien avanzada la primera mitad, a buscar el balón con insistencia. Retrasó su posición en el campo, pero no contagió entusiasmo y su equipo anduvo sin norte durante todo el encuentro.