Los tres miembros de una familia aún no se recuperan del accidente sufrido el sábado pasado. Lo peor es que nadie asume los gastos que esto les provocó. (LA PRENSA/C. CORTEZ)

Víctimas de accidentes desprotegidas

Elízabeth Romero [email protected] Impotentes. Así se encuentra una pareja que junto a su hija de nueve años fueron embestidos por el conductor de una camioneta el pasado sábado, que tras huir del lugar fue a estrellarse a pocas cuadras de distancia: el saldo fue dos muertos y el conductor fue remitido al hospital. Ahora no […]

Elízabeth Romero [email protected]

Impotentes. Así se encuentra una pareja que junto a su hija de nueve años fueron embestidos por el conductor de una camioneta el pasado sábado, que tras huir del lugar fue a estrellarse a pocas cuadras de distancia: el saldo fue dos muertos y el conductor fue remitido al hospital.

Ahora no hay quién apoye a los tres miembros de esta familia, quienes guardan cama debido a las lesiones provocadas por el impacto.

La esposa del conductor de la camioneta placas 060-889, Ronaldo José Gutiérrez Dávila, le explicó a Karina Molina Molina, una de las víctimas, que no tienen dinero.

Gutiérrez salió a consumir licor en una camioneta que no es suya y en la cual trabajaba en acarreo, por lo que los dueños reclaman que les paguen el vehículo, a esto le agregan los gastos a las familias de los fallecidos, que no tienen recursos económicos.

Además, se agrega el riesgo que existe que el hombre, Ronaldo José Gutiérrez, no vuelva a caminar. Según Molina la esposa de Gutiérrez les manifestó que éste podría quedar inválido.

Karina Molina refirió que en el momento que fue conducida al médico, por los nervios no sintió ningún dolor, pero cinco días después empezó a experimentarlos, mientras su cónyuge Oscar Danilo Martínez no ha podido presentarse a su trabajo debido a las lesiones sufridas en la cabeza, igual que su niña Maryorit de los Ángeles, de nueve años, aún está en cama, debido a los golpes en su cabeza.

La afectada dijo que no tienen dinero para comprar las inyecciones dolgenal, que para calmar el dolor le recetaron a su cónyuge, y la esposa del conductor que les visitó, por sus limitaciones económicas únicamente les facilitó dinero para comprar una ampolla.

Karina Molina, relató que caminaba de regreso con su familia hacia su casa en las inmediaciones del Malecón, cuando “nos levantó la camioneta, sólo vi el foco”.

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