María Antonia López M. [email protected]
En unos seis meses aproximadamente, los nicaragüenses podrán adquirir carne orgánica en algunos establecimientos comerciales, ésto como parte del inicio de la primera etapa de un proyecto conjunto entre productores, gremios, mataderos y entidades que promueven el desarrollo.
Stanley Kuehn, director regional de la Liga de Cooperativas de Estados Unidos (Clusa), explicó que el proyecto de producción de carne orgánica, nace de un evento sobre café sostenible, donde se determinó el hecho que el recurso de pastos naturales no había sido valorado y a partir de allí se estableció la primera relación entre la Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagan), el matadero Nuevo Carnic, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el organismo que representa.
Otro paso a seguir era lograr una certificación de producción orgánica que permitiera el acceso hacia Estados Unidos, Japón y Europa de una vez, para ingresar sin mayores problemas una vez que pueda enviarse la exportación de carne orgánica.
Este producto, si bien, no requiere de alta tecnificación, obliga a tener un rígido manejo que parte desde la alimentación con pasto estrictamente natural, y que luego, la reproducción de los terneros lleven el mismo proceso, de esa manera no sólo la carne se torna orgánica, sino, el cuero, los huesos, el estiércol, la leche y sus derivados, cuya intención posterior será aprovecharlos para nuevos mercados.
De tal manera, dijo Kuehn, este producto será identificado con el lema: “La nueva carne”, precisamente porque el sabor es diferente y el contenido de grasa es inferior a la que se produce con hatos engordados a base de maíz, concentrados y otros.
A su vez se quiere lograr precios justos al productor, se estima que pueda alcanzar un 20 por ciento más de la carne tradicional, aunque las exportaciones hacia Estados Unidos podrían realizarse en unos dos años, explicó Onel Pérez, gerente de Nuevo Carnic.
A la fecha al menos 36 fincas ya han recibido su certificación de pastos naturales y se estima que al menos unas 8,500 reses están listas.