Don Horacio Aguirre, junto al altar de la Virgen María, donde a diario se encomienda a Dios antes de cumplir con la faena diaria. (LA PRENSA/M. M. GONZÁLEZ)

Horacio Aguirre, ejemplo digno de imitar

Este campesino de 84 años, dice que quiere ser ejemplo para la juventud, porque mientras muchos de éstos integran pandillas, con mucho trabajo él ha logrado sacar su finca a flote, luego que el huracán Mitch lo dejó en la calle Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ [email protected] Quiere ser ejemplo para la juventud, porque mientras algunos descargan […]

  • Este campesino de 84 años, dice que quiere ser ejemplo para la juventud, porque mientras muchos de éstos integran pandillas, con mucho trabajo él ha logrado sacar su finca a flote, luego que el huracán Mitch lo dejó en la calle

Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ [email protected]

Quiere ser ejemplo para la juventud, porque mientras algunos descargan sus energías en acciones vandálicas, don Horacio Aguirre, a sus 84 años de edad, lo hace en su pequeña finca en la cual ha diversificado los cultivos de forma exitosa. “Las pandillas no tienen qué hacer, pero yo soy un viejo que me gusta trabajar”, dice.

Desde que se levanta se pone el sombrero y sus botas de hule, trabaja sin horario como cualquier jornalero, sus manos están callosas y su rostro curtido por el sol. No tiene más obligaciones que su esposa, doña Lucía Ferro Rivera.

Asegura que apenas estudió el segundo grado de primaria, pero que no le meten la mano los bachilleres, conoce muy bien de historia y, sobre todo, de cómo cultivar las cinco manzanas de tierra agrícola.

Las huellas del huracán Mitch que le destruyó parte de la finca, han quedado atrás. Ahora cuenta con 350 árboles frutales, ha sacado en esta cosecha 18 quintales de yuca, los cuales vendió en la ciudad de Somoto y pastorea cerca de cincuenta reses entre terneros, vacas y novillos.

REINVIERTE GANANCIAS

De los árboles frutales, 27 de ellos de naranja, serán cortados porque contrajeron una plaga; pero ya tiene listo 40 aguacates injertos, 70 matas de plátano enano, 40 de naranja y 39 de mangos injertos.

Además, está cultivando guineos, marañón, mango, icaco, aguacate mandarinas, limones, yuca, coco, caña, café y, como si tuviera tiempo de sobra, se dedica junto a su esposa a alimentar y acariciar los pericos, loras, guardatinajas, gallinas y caballos que tiene en su casa.

De la cosecha de frutas, las ganancias las reinvierte en sus cultivos y aunque tiene diez hijos, entre ellos el sacerdote Santiago Aguirre, él es capaz de mantener el hogar y ayudarles a sus nietos.

PRODUCTOR PRÓSPERO

Don Horacio Aguirre es uno de los pequeños productores más prósperos del municipio de Yalagüina. Para asegurar la cosecha cuenta con tres pozos y tres motores para regar.

Al pie de un árbol, se levanta un altar con la imagen de la Virgen. Todas las mañanas antes de salir al trabajo se encomienda a Dios. “Trabajo para que otros vean que se puede a la edad que tengo”, dice orgulloso.

Doña Lucía Ferro Rivera, de 64 años, es quien se encarga de la casa y el cuido de los animales, a quienes alimenta con arroz, maicillo, zacate, maíz y tortillas. “No es costoso, si salgo los dejo desayunados, ellos tienen asegurado sus tres tiempo de comida. Los baño todos los días y me despierto con el canto de los pájaros y las carcajadas de la lora”, explica.

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