Gustavo Ortega Campos [email protected]
Mañana, cuando Centroamérica y Estados Unidos se sienten a negociar las ofertas agrícolas, el país norteamericano pondrá sobre la mesa una posición definitiva: o el istmo levanta el proteccionismo que sigue mostrando, o el tratado comercial que se negocia desde enero será historia.
Fuentes cercanas a las negociaciones dijeron que mañana miércoles “Estados Unidos expondrá en la mesa de negociación su rechazo a la oferta centroamericana y avisará que para acelerar el consenso hay que efectuar más reuniones (mini-rondas) adicionales pues la fecha final es diciembre, no hay otra opción, si no, no habrá tratado”.
El descontento estadounidense radica en la cantidad de “exclusiones” (separación dentro de las negociaciones) de unos 50 rubros que el istmo propuso en su última oferta. “Ellos no están proponiendo nada de eso, ellos no excluyen nada, por eso su molestia”, dijeron las fuentes que pidieron el anonimato.
Las fuentes agregaron que no se podrá esperar alguna respuesta en esta VII Ronda de Negociaciones que se desarrolla esta semana en Managua, sino hasta la siguiente, en Houston, donde se espera aclarar este asunto. “El problema es que el tiempo corre y Estados Unidos ve a diciembre como el plazo definitivo”, apuntaron.
Aunque no se logró confirmar oficialmente acerca de la molestia estadounidense, en el caso de los plazos, el jefe negociador nicaragüense, Carlos Sequeira, comentó que “es seguro que tenemos que concluir en diciembre, si no terminamos en diciembre vamos a estar en serios aprietos y quizás Cafta va a quedar como una mera buena ilusión, vamos a tener que trabajar muy duro”.
Dijo que “el plato se viene sancochando pero hay que esperar ponerle la sal y la pimienta al final, porque en algunos casos es conveniencia nuestra no precipitarnos, otras van en gestión y van a culminar en la novena ronda”.
Estos comentarios los señaló en relación a la presión de la sociedad civil por una suspensión de las negociaciones (moratoria) petición que oficializarán en una marcha de protesta programada para el jueves.
“La iniciativa de ley para moratoria es un alto en el camino para revisar el esquema de negociación, revisar las propuestas de la sociedad civil y articular el Plan Nacional de Desarrollo (de Nicaragua) con el Cafta”, señaló Amado Ordóñez, de la agrupación Iniciativa Mesoamericana.
Agregó que “si el acuerdo se suscribe pese a la forma en que se está llevando, no va a tener la legitimidad deseada para su implementación. Los sectores que se sientan lesionados podrán hacer uso de los derechos que la Constitución les confiere para no acatar algunas partes de este acuerdo”.
La diputada Alba Palacios, delegada del Frente Sandinista en las negociaciones del Cafta, aseguró que su partido respalda las negociaciones tal y como están.
El tema de los subsidios agrícolas, medio ambiente, patentes, laboral, fondo especial para el desarrollo local.
“Nosotros vamos a respaldar los intereses nacionales, de los productores, de los artesanos, de los campesinos, si eso no se compone y no se le da un giro a las negociaciones y se afecta a estos sectores, nosotros no vamos a respaldar este tratado y apoyaremos las protestas”, dijo Palacios.
Sin embargo, Sequeira aseguró que se han reunido con la sociedad civil para entender las preocupaciones de ellos y para incorporar en lo posible sus puntos de vista. “No es el momento de aislarse, la solución es conseguir el mejor tratado posible, es el momento de construir puentes y no levantar muros”, sentenció.
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