María Guadalupe Arróliga Mendoza
Después de haber trabajado más de diez años en la Alcaldía de Camoapa, fui despedida el 16 de enero del presente año al margen de nuestra legislación laboral vigente, dando inicio a un verdadero calvario interminable. Al presentarme la supuesta liquidación la rechacé por considerarla violatoria a mis derechos. Posteriormente acudí a la Inspectoría Departamental del Trabajo donde se me atendió con grandes dificultades. La municipalidad depositó la supuesta liquidación en el Juzgado de Distrito Civil de Boaco con la finalidad de desconocer la relación laboral que se tiene con mi persona.
Al ver que la vía administrativa no tenía efecto acudí por la vía judicial, después de conocer la resolución del juez local que no dejó en claro mis derechos. He apelado ante el Tribunal de Apelaciones de la Circuncisión Central, en la ciudad de Juigalpa, con fe en Dios y en la ética profesional de los magistrados, para obtener una sentencia apegada a derecho, de tal forma que la justicia resplandezca.
Hoy apelo a LA PRENSA para recordarle a los honorables magistrados del Tribunal de Apelaciones que en Camoapa está una madre soltera, víctima de la arbitrariedad de la Municipalidad, que se encuentra desempleada con serios problemas económicos, pero con la moral firme y segura que la justicia ha de llegar lo más pronto posible.