Jehú Hernández [email protected]
Una niña de 12 años nunca pensó que celebrar un aniversario más de la Colonia 14 de Septiembre casi le costaría la vida, al caer de la Rueda Chicago a una altura de tres metros, cuando se quebró una de las piezas metálicas que sostenía el carrito en que viajaba junto a dos amiguitas, a eso de la 1:30 p.m. de ayer domingo.
Laura Bonilla Prado, “Laurita”, como la llama cariñosamente su padre Fanor Bonilla, mientras era atendida en la sala de emergencias del Hospital Roberto Calderón, expresó que ella se divertía junto a dos amiguitas. De pronto, decidieron elevar la adrenalina subiendo a la Rueda Chicago.
Bonilla relató que un poco antes de que se detuviera el juego mecánico, una pieza del carrito sufrió un desperfecto. Las niñas que iban en los extremos quedaron colgadas y Laurita, que no tuvo de dónde sostenerse, se llevó la peor parte: fractura en el antebrazo izquierdo, hematomas en la frente y pómulo izquierdo, y excoriaciones en diferentes partes del cuerpo.
¿TUVO MIEDO?
Por su parte, José Francisco Sandoval Centeno, propietario de los juegos mecánicos, argumentó que la niña escuchó un ruido extraño y presa del pánico quitó la varilla de seguridad que la aprisionaba por la cintura y se lanzó, cayendo sobre un barril.
No obstante, en el preciso momento en que LA PRENSA vistió el lugar, un grupo de trabajadores llevó una pieza metálica reparada, para instalarla nuevamente y continuar “la diversión” como si nada hubiese sucedido.
Alguien que pidió el anonimato expresó que si el accidente se hubiese producido porque la niña abrió la varilla de seguridad, no hubieran tenido que reparar ninguna pieza.