- Es la primera vez que un alto funcionario norteamericano visita Irak desde que Estados Unidos derrocó al régimen de Saddam Hussein hace cinco meses
- Dice que seguridad es indispensable para implantar un gobierno
iraquí soberano en el 2004
EFE, Reuters
BAGDAD.- El Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, inició una visita a Bagdad, tras las conversaciones del sábado en Ginebra con sus colegas del Consejo de Seguridad y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, sobre el futuro de Irak.
Powell, que llegó a la capital iraquí en un avión militar procedente de Kuwait, es el más alto cargo de Estados Unidos que visita Irak desde la caída del régimen de Saddam Hussein.
A su llegada al aeropuerto de Bagdad, el jefe de la diplomacia de EE.UU. fue recibido por el jefe de la Administración Civil de Irak, el estadounidense Paul Bremer.
Además de Bremer, Powell tiene previsto reunirse con miembros del Consejo de Gobierno iraquí, creado en julio por la Administración Civil para dirigir el país durante el período de transición.
Su visita coincide con la presencia en Irak de la ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, quien llegó a la ciudad sureña de Diwaniya para visitar las tropas españolas destacadas en el área.
«DESAFIANTE» LA SEGURIDAD EN IRAK
El Secretario de Estado norteamericano Colin Powell abordó el tema del costo de la ocupación de Irak liderada por Estados Unidos y acusó el domingo a radicales infiltrados en el país de sabotear los esfuerzos de estabilización.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Irak dijo que esperaba ver un gobierno iraquí soberano y electo funcionando para mediados o finales del 2004, pero que esa perspectiva dependía de la seguridad.
Alrededor de una hora antes de que Powell aterrizara en el Aeropuerto de Bagdad, un soldado estadounidense se convirtió en el número 72.
El convoy en el que viajaba pisó una bomba colocada en la carretera en la subversiva ciudad de Falluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, a las ocho de la mañana, dijo el ejército. Tres soldados más resultaron heridos.
“La situación de seguridad sigue siendo desafiante, pero tras las informaciones que he recibido esta mañana, estoy seguro de que nuestros comandantes entienden el entorno en el que estamos operando y serán capaces de hacerle frente a su debido tiempo”, dijo Powell.
COMBATIENTES EXTRANJEROS
Funcionarios estadounidenses han responsabilizado de la mayor parte de la violencia de la posguerra a leales a Hussein, pero dicen que también han estado entrando al país en números crecientes en los últimos meses combatientes islámicos extranjeros, a menudo desde Irán y Siria.
Los servicios de inteligencia estiman el número de infiltrados en cantidades que van desde varios cientos hasta unos 2,000, declaró Powell.