- Accesibles para familias con
ingresos de 150 dólares al mes…
Amparo [email protected]
Domicilios hechos para familias conformadas por cuatro a cinco personas, con ingresos mensuales de 2,229 córdobas podrían ejecutarse tras la culminación de la Segunda Feria Interuniversitaria de la Vivienda en la cual la Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología (Unicit) y la Universidad Centroamericana (UCA) obtuvieron los primeros lugares.
Por lo menos esa es la esperanza de los ganadores, cuyos modelos se concentraron en tres parámetros habitacionales: comodidad, cumplimiento de los servicios básicos de los usuarios y cobertura a familias pobres.
Henry Rodríguez, quien junto a Jairo Talavera y Karen Cuba, de la Unicit, obtuvo el primer lugar, especificó por ejemplo que su modelo habitacional abarcó un área de 36 metros cuadrados que incluyó una sala-comedor, cocina, dos habitaciones, un baño, lavaderos, cielo raso en aleros y porche, piso e instalación eléctrica.
La construcción ocupa poca mano de obra (dos personas como mínimo); tiene un sistema constructivo de paneli prefabricado, hecho de concreto pretensado y lozas verticales, que puede edificarse en veinte días con un costo total de 3,700 dólares.
Es decir, 1,700 dólares menos respecto al modelo de mampostería, el más común en el país, que requiere de cuatro a cinco hombres para iniciar la construcción, tres meses para culminarla; bloques de cemento, zinc, columnas de hierro y cemento.
Aunque Karen Cuba mencionó que la mayor bondad del modelo se concentró en las cuotas crediticias. Ya que en plazos de diez años, las familias podrían saldar la deuda pagando 38 dólares al mes.
SE VUELVE AL ADOBE
En cambio la propuesta del segundo lugar, ideada por Carlos Lanuza, estudiante de la Universidad Centroamericana (UCA), mostró un modelo de vivienda de 36 metros cuadrados que rescató los materiales locales: tierra, madera y teja. Reduciendo los costos de inversión a 2,646 dólares y evitando a la vez la importación de materia prima.
Pero según Lanuza, lo novedoso en su propuesta radicó en el uso del adobe, que combinó con varillas de hierro y cemento con la idea de crear casas resistentes a sismos. A diferencia del adobe tradicional el cual se elabora con zacate.
El único pegón es que dicho modelo se edifica entre los seis y nueve meses, aunque es factible en zonas rurales.
“CON BUENOS OJOS”
Albert Griffith, presidente del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), manifestó que las iniciativas habitacionales aportan nuevos sistemas constructivos a las viviendas de interés social que promueve el Invur. “Las veo con buenos ojos”, expresó el funcionario.