- Han volado más de 2,000 artefactos y atendido a más de 300 civiles en la última
semana
Luis Felipe Palacios [email protected]
Los soldados nicaragüenses que se encuentran desde hace varias semanas en misión humanitaria en Irak, continúan su labor de destrucción de explosivos y atención médica a la población civil iraquí, a pesar de que aún no disponen de uniformes adecuados para el desierto, informó ayer el Ejército de Nicaragua.
Según un informe de la institución militar, los soldados han trasladado y volado más de 2,000 artefactos sin explotar y atendido a más de 300 civiles, durante el período del 31 de agosto al nueve de septiembre del presente año.
El informe resalta que el destacamento médico de la Fuerza de Tarea de Ayuda Humanitaria, como se denominó a la tropa nicaragüense, ha realizado 156 consultas en “puestos de socorro”, y 163 consultas de “ayuda humanitaria” o consulta externa, que ha sido requerida por la misma población iraquí.
El destacamento médico, integrado por 43 soldados, en su mayoría mujeres, ha tenido que atender sobre todo enfermedades respiratorias, diarreicas y problemas de la piel.
El personal médico, de acuerdo al informe del Ejército de Nicaragua, también “ha realizado un reconocimiento para determinar como se encuentra la red de salud, funcionamiento y principales problemas para planificar la ayuda humanitaria a la población civil”.
DESTRUYEN LANZACOHETES
En tanto, el pelotón de zapadores no sólo ha trasladado y volado 2,002 artefactos sin explotar en Irak, sino que han destruido 300 granadas lanzacohetes PG9, incluyendo su carga.
Los zapadores nicaragüenses también han destruido 415 espoletas de mortero de 60 mm, cinco proyectiles de morteros de 10 kilogramos, y una granada mortero de cinco kilogramos.
Los 46 zapadores de la Fuerza de Tarea han utilizado 38 kilogramos de explosivos para realizar su labor, y ya han realizado reconocimientos de puentes, polvorines y destrucción de municiones.
La escuadra de conductores del destacamento de ingenieros ha reinstalado 500 metros de alambrada, nivelado tramos de camino, embaldosado, y terraseado en el lugar que laborarán.
Mientras, el pelotón de seguridad se ha dado a la tarea de realizar patrullajes nocturnos para garantizar la seguridad de la brigada médica y los zapadores nicaragüenses que se encuentran en la provincia de Diwaniya, Irak.