- Onomástico de don Pedro Miguel Soza y doña Rosa Marina Cerro trascendió porque muy pocas parejas logran este festejo con su familia completa
Carol MunguíaCORRSPONSAL/[email protected]
Compartir 50 años con tu pareja significa media vida llena de perdones y mucha tolerancia, es en resumen lo que ha hecho don Pedro Miguel Soza Paredes, de 71 años, quien renovó votos matrimoniales en días recientes con su esposa, doña Rosa Marina Cerro Urbina, de 65 años.
La emotiva ceremonia de celebración de las bodas de oro se realizó en la Iglesia de Nuestra Señora de Santa Ana, al lado de sus cinco hijos, 12 nietos y dos bisnietos, y mereció el aplauso de muchos chinandeganos que observaron ver salir del templo a la pareja.
“Nos casamos en la Catedral de León, el 23 de agosto”, recuerda el contrayente, quien con su jovial carácter define al matrimonio como “un compromiso serio, donde la mujer aporta más paciencia que los hombres y es un contrato donde está de por medio la virtud del perdón”.
HIJOS LLEGARON DESDE CALIFORNIA
Al aniversario vinieron procedentes de California dos de sus hijos: Pedro Miguel y Silvia Lorena, para presenciar la bendición nupcial y el brindis de la ocasión.
La pareja prefiere no recordar los malos momentos. “Yo prefiero recordar el nacimiento de mis hijas y, sobre todo, el quinto parto de mi mujer, pues me regaló al único hijo varón de mi matrimonio”, dijo el “novio”.
La noticia fue muy comentada en la ciudad, por cuanto se trata de un matrimonio ejemplar y porque en la sociedad de Chinandega pocas parejas alcanzan a celebrar sus bodas de oro, con su núcleo familiar completo.