EFE
MIAMI, EE.UU.- Estados Unidos conmemoró el jueves con recogimiento el segundo aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre y honró a los más de 3,000 muertos con ceremonias por todo el país, mientras el mundo le enviaba sus condolencias.
Al contrario que el año pasado, cuando el presidente George W. Bush viajó a los lugares atacados en Nueva York, la ciudad de Washington y una zona rural de Pensilvania, el protagonismo en esta ocasión fue para los familiares, que leyeron uno a uno los nombres de las 3,016 personas muertas.
Tampoco estuvo presente en Nueva York el vicepresidente Dick Cheney, a quien el alcalde de esa ciudad, Michael Bloomberg, pidió que no asistiera para evitar que un excesivo despliegue de seguridad restara protagonismo y libertad a los familiares de las víctimas.
Cheney se quedó en Washington, y acudió junto a Bush y sus respectivas esposas, a un acto religioso a primera hora de la mañana en una iglesia episcopal que se encuentra frente a la Casa Blanca.
“Hoy nuestra nación recuerda. Rememora un día triste y terrible, el 11 de septiembre de 2001”, dijo Bush, quien decidió declarar la jornada como “Día Patriótico” para los años sucesivos.
A las 08:46 hora local (06:46 en Managua), cuando el primero de los aviones secuestrados se estrelló contra el World Trade Center de Nueva York, el país entero se detuvo por unos instantes.