- “Tomamos para divertirnos… al
menos cada quince días con mi grupo de amigos armamos una gira a la casa de alguno y allí tomamos”, reveló un alumno de cuarto año - Director escolar critica la falta de interés de padres de familia por conocer la situación académica de sus hijos
Benjamín Blanco y Roberto Pé[email protected]
Estudiantes de cuarto año del Instituto Nacional Autónomo Ramírez Goyena que aceptaron hablar abiertamente con LA PRENSA a cambio de no revelar sus nombres, manifestaron que encuentran en el consumo de licor una forma de diversión.
“Tomamos para divertirnos, es una manera de pasarla bien un rato. Al menos cada quince días con mi grupo de amigos armamos una gira a la casa de alguno y allí tomamos… el guaro lo venden en cualquier pulpería con sólo que andemos vestidos de color”, relató un joven de 17 años.
Otra joven de la misma edad dijo que el año pasado ella participaba en algunos “viajes” que organizaban grupos de muchachos para ir a tomar licor a Xiloá o al parque Las Piedrecitas.
“Pero después la Policía empezó a llevarse a los chavalos que encontraban con mochilas y que estaban tomando en la calle o en una pulpería y por eso ya no voy así a cualquier parte, ahora vamos a la casa de uno de los muchachos”, dijo la jovencita.
LA PRENSA les preguntó que si los padres de familia, dueños de la vivienda que escogían para tomar estaban enterados de que se reunían para tomar y uno de los muchachos respondió que generalmente los padres de familia están fuera de la casa.
“Pero a veces en la casa está tal vez la mamá, entonces nos encerramos en un cuarto y hacemos como que estamos estudiando y allí tomamos, pero sólo para sentirnos elevados”, comentó uno de los estudiantes.
“RESPONSABILIDAD ES DE PADRES DE FAMILIA”
Por su parte, el director del Ramírez Goyena, Jairo Cárdenas indicó: “Yo quiero insistir que los principales responsables de los hijos dentro y fuera del centro escolar son los padres de familia, y es necesario que estos padres se involucren más en el comportamiento de sus hijos en la escuela”, señaló.
La falta de interés de los padres de familia, según Cárdenas, se puede medir al momento de la entrega mensual de boletines. “A las reuniones de entrega de notas a veces llegan cinco padres de familia, en aulas donde hay 50 estudiantes y hay aulas donde no viene ninguno”, aseveró el director del centro.
“El semestre pasado se dio un problema de pandillas entre los institutos Ramírez Goyena y el Manuel Olivares y hasta que la madre miró a su hijo en la televisión mostrando la herida que le habían hecho en un costado, hasta ese momento la mamá vino acá a ver qué pasaba con su hijo”, relató Cárdenas.
EXPENDIOS VIOLAN LA LEY
El Decreto número 163 aún vigente emitido por la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, y publicado en La Gaceta número 63, el 21 de noviembre de 1979, señala en su artículo uno:
Los billares, bares, cantinas u otros establecimientos de expendio de licor, no podrán establecerse a menos de cuatrocientos metros de distancia de las escuelas, iglesias, hospitales, oficinas públicas, cuarteles, cementerios, planteles viales, teatros, mercados y centros deportivos.
Desde el año pasado hasta la fecha, la Policía Nacional dice haber clausurado más de 800 establecimientos donde se vendía licor por funcionar de manera ilegal.
El responsable del Área de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Gobernación, Felipe Molina, dijo que es a la Policía Nacional y la Alcaldía de Managua a quienes les corresponde velar para que en las inmediaciones de los centros escolares no existan expendios de licor.