Unidades de la Guardia Costera en ejercicios de seguridad en la bahía de Nueva York, de cara a las actividades de 2do. aniversario del 11 de septiembre, de este jueves. (LA PRENSA/REUTERS)

Guerra en Irak acabó con la simpatía hacia EE.UU. tras 11/9

Los aliados de Estados Unidos en Europa están inquietos por la preferencia de Washington hacia las acciones preventivas, su supremacía militar y económica, y por el desdén a iniciativas multilaterales Reuters LONDRES.- ¿Víctimas convertidas en agresores? Los cambios de opinión en torno a Estados Unidos dos años después de los horrores del 11 de septiembre […]

  • Los aliados de Estados Unidos en Europa están inquietos por la preferencia de Washington hacia las acciones preventivas, su supremacía militar y económica, y por el desdén a iniciativas multilaterales

Reuters

LONDRES.- ¿Víctimas convertidas en agresores?

Los cambios de opinión en torno a Estados Unidos dos años después de los horrores del 11 de septiembre pueden afectar los esfuerzos de Washington de obtener ayuda para resolver la crisis en Irak después de la invasión.

Los ataques con aviones secuestrados contra las torres gemelas del World Trade Center, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington D.C., en el 2001 produjeron una notable corriente de simpatía hacia Estados Unidos.

Muchos países dejaron de lado sus diferencias con la política exterior de Estados Unidos y el presidente George W. Bush para demostrar su solidaridad con la nación agredida, pero la simpatía empezó a desvanecerse cuando Bush declaró una vaga “guerra contra el terrorismo» que llevó tropas norteamericanas a Afganistán y luego, en forma más polémica, a Irak.

Emad Shahin, un profesor de ciencias políticas de El Cairo, Egipto, dijo que los egipcios se preguntaban si el sufrimiento humano del 11 de septiembre justificaba las muertes de miles de afganos e iraquíes.

“Después de la guerra contra Irak, muchos vieron a Estados Unidos como una potencia de ocupación en la región, lo que revivió recuerdos de la ocupación europea a principios del siglo XX y erosionó la simpatía (hacia Estados Unidos) en la zona”, dijo.

Han surgido inquietudes entre los aliados de Estados Unidos en Europa por la preferencia de Washington hacia las acciones preventivas, su supremacía militar y económica, y por el desdén estadounidense a iniciativas multilaterales en diferentes áreas, como el calentamiento mundial y la justicia internacional.

Gran Bretaña y otros países apoyaron la guerra contra Irak a pesar de dudas de la amenaza que representaban las armas prohibidas del derrocado Saddam Hussein.

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, puede haber dado un apoyo amplio a Estados Unidos, pero el uso de la fuerza de Washington disipó gran parte de la solidaridad que los italianos sintieron hacia los estadounidenses después del 11 de septiembre.

OTRAS NACIONES: ¿SOCIOS O PEONES?

Estados Unidos dejó en claro que actuaría sólo contra Irak si era necesario, poniendo la responsabilidad sobre el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que “probara la relevancia” y aprobara la guerra. Pero el Consejo se negó a esto.

El trabajo de la posguerra en Irak ha vuelto a enfocar el debate sobre los límites de Estados Unidos como potencia única, especialmente después de las bombas en la embajada de Jordania, en la sede de las Naciones Unidas en Bagdad y en una mezquita chiíta.

Sin embargo, Estados Unidos se muestra reacio a dejar que los que se opusieron a la guerra contra Irak, en especial Francia, justifiquen sus perspectivas.

El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Dominique Villepin, dijo que París quería un cambio genuino de política en Irak antes de que la “lógica de fuerza” de Estados Unidos desatara una ola de enfrentamientos.

“Tenemos que acabar con la ambigüedad, transferir responsabilidades y permitir que los iraquíes desempeñen el papel que merecen lo más pronto posible”, dijo la semana pasada.

Bush puede ganar el apoyo público dando un bosquejo de la lucha contra insurgentes iraquíes, que se dice ahora incluyen a combatientes extranjeros, como parte de la “guerra contra el terrorismo”, pero muchos en Oriente Medio ven la ocupación estadounidense como un problema.

“Hay preocupaciones graves de que las actividades de grupos fundamentalistas pueden aumentar en la región, ya que éstos culpan a países del Golfo Pérsico por su apoyo a la invasión”, dijo un funcionario gubernamental en Oman.

RAÍCES DEL TERROR

Mucho antes de la guerra, un gran número de musulmanes y árabes veía la política exterior de Estados Unidos como una extensión de la de Israel. Incluso, líderes árabes pro-occidentales, como el egipcio Hosni Mubarak, han dicho que el papel estadounidense en Irak incrementará el terrorismo.

Los árabes se sienten furiosos por lo que ven como el apoyo generoso de Estados Unidos a Israel, incluso a la ocupación y asentamientos judíos en los territorios palestinos.

“No es Ossama Bin Laden, sino la arrogancia estadounidense y la política antimusulmana las que han dado origen al terrorismo”, dijo Ahmed Suleiti, ingeniero civil de Qatar. Su opinión es la de muchos en la región.

Los ataques del 11 de septiembre, en los que 15 de los 19 secuestradores eran de origen saudita, crearon fricciones en los lazos, una vez fuertes, entre Estados Unidos y Arabia Saudita.

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