Con dinero o sin dinero… sigue siendo el “rey”

Mario José Moncada [email protected] El valor de las importaciones de televisores en los últimos tres años se ha colocado en el lugar número 13, incluso por encima de las jeringas descartables, según cifras oficiales. Las compras de este electrodoméstico superan los ocho millones de dólares anuales. Las casas comerciales que los ofrecen a créditos aseguran […]

Mario José Moncada [email protected]

El valor de las importaciones de televisores en los últimos tres años se ha colocado en el lugar número 13, incluso por encima de las jeringas descartables, según cifras oficiales. Las compras de este electrodoméstico superan los ocho millones de dólares anuales. Las casas comerciales que los ofrecen a créditos aseguran que es uno de los artículos más adquiridos, sobre todo por los asalariados.

Sonia Castro dice estar segura de haber hecho “un buen trato” con una empresa comercial hace ya cinco meses, cuando “se empeñó” para adquirir a crédito un televisor que de otra manera no hubiese podido adquirir, pues su salario no le permite comprarlo de contado.

“Creo que lo que pago es favorable, porque si me hubiese puesto a recoger de poquito en poquito los reales para comprarlo, mentira, nunca lo compro, porque siempre hay en qué gastar”, justifica Castro, quien reside con su familia en las cercanías del Recinto Universitario Pedro Arauz Palacios (RUPAP).

Sostiene que se trató de una buena inversión, pues asegura que el televisor por el cual tendrá que estar pagando 18 cuotas mensuales, equivalente cada una a 489 córdobas, es una diversión que al final le sale barata, aunque para ello tendrá que medir durante un año y medio sus gastos en el hogar, para cumplir con el trato acordado con la empresa comercial.

Las cifras del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI) y de la Dirección General de Aduanas (DGA) confirman que las importaciones de aparatos de televisión para luego ser negociados en el comercio, tanto formal como informal, han crecido en los últimos tres años al punto de colocarse como las decimoterceras importaciones más grandes del país en cuanto a valor.

El aumento en el consumo de tales equipos electrodomésticos a juicio de especialistas consultados, tiene que ver con razones no sólo económicas pues unos dicen que se trata en efecto de un medio de diversión barato para el círculo familiar; mientras que otros como los sociólogos van más allá y hasta afirman que el aparato receptor juega también las veces de “niñera” y le da a quienes lo poseen un sentido de “pertenencia” a una sociedad modernizada y una “conexión” con lo que pasa en el mundo.

EN CRECIMIENTO

Los datos del CEI afirman que el valor de las importaciones de televisores pasó de seis millones de dólares en el año 2000 a 9.5 millones en el 2002, aunque para la DGA estas últimas alcanzaron los 8.5 millones de dólares.

En ese sentido, las importaciones de televisores están por debajo de doce productos como el petróleo y sus derivados, los medicamentos para usos humanos, los vehículos de tipo familiar, los tractores, cabezales, libros, folletos y antibióticos, para mencionar algunos.

Pero se ubican muy por encima de otros 37 productos, entre los cuales se encuentran los herbicidas, arroz en granza, aparatos telefónicos, detergente en polvo, urea, aceite de soya, neumáticos, cuadernos e incluso refrigeradores domésticos y jeringas descartables.

DE PANAMÁ Y TAILANDIA

En el año 2002 la DGA reportó un total de 72,222 televisores importados de 18 países, principalmente de América y en menores cantidades de Asia y Europa.

Del total de televisores importados ese año; 42,511 entraron desde Panamá con un valor total de 4.7 millones de dólares; 14,861 desde Estados Unidos equivalentes a 1.4 millones de dólares; mientras que 6,958 unidades ingresaron de México, cuyo valor ascendió a 938,000 dólares.

También se importaron televisores desde naciones tan lejanas como la República de China en Taiwan, Tailandia, Hong Kong, Japón y Corea en Asia; así como de Canadá, Brasil y Costa Rica en América.

En un estudio sobre tecnología y medios de comunicación realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la cultura (UNESCO), titulado Statistical Yearbook 1999, se confirmó que el número de televisores en Nicaragua, aunque muy por debajo de la media de Latinoamérica, se ha venido incrementando considerablemente desde 1980.

Entretanto, las casas comerciales que ofrecen a créditos una variedad de electrodomésticos aseguraron que es uno de los más vendidos y preferidos por los asalariados.

En ese entonces, el organismo de las Naciones Unidos estimó que en todo el planeta habían 1,396 millones de televisores, lo que significaba una media de 240 por cada mil habitantes.

En el caso de América Latina el promedio era de 412 televisores. Nicaragua en su caso tenía 86 televisores por cada mil habitantes en 1997 y pasó a 141 en 1999, según los datos más recientes de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

RECREACIÓN BARATA

El director del Centro de Investigaciones y Asesoría Socioeconómica (Cinase), Sergio Santamaría, valoró que las casas comerciales que ofrecen a créditos estos electrodomésticos en efecto están incidiendo en el consumo.

“Creo que este crecimiento es alentado porque cuando hay una política de crédito la gente tiende a obtener bienes de consumo duraderos, y más aún en las actuales circunstancias económicas cuando el televisor viene a ser una alternativa barata de distracción”, comentó.

Santamaría aconsejó que sería positivo que también hubiese una política de financiamiento para viviendas a bajo costo, “porque así la gente buscaría o tendría la opción de adquirir un bien de consumo duradero y tan importante como es la vivienda”.

MOTIVO DE ESTUDIO

La socióloga Marisa Olivares, docente del departamento de Ciencias Sociales, de la Facultad de Humanidades de la Universidad Centroamericana (UCA), asegura que el consumo de aparatos de televisión se puede explicar en efecto “porque es un rubro de recreación y esparcimiento que a la larga no sale tan caro, sobre todo por el tema de las noveles, las películas y las noticias que te conectan con el mundo”.

“Es un fenómeno que resulta interesante. Ciertamente los televisores no son baratos y posiblemente la gente los elige entre sus prioridades, porque a la larga tiene que ver con repercusiones positivas aunque relativas en la casa”, dijo la socióloga.

Por ejemplo, dijo que a ella como profesional y más aún a una persona con menores ingresos, le resultaría más económico ver una película que transmiten regularmente en la televisión o alquilar una, que gastar más dinero en el cine.

Olivares contó que en enero pasado visitaron alrededor de cien comunidades rurales desde Puerto Morazán en el Departamento de Chinandega, hasta La Gateada en Chontales, como parte de una investigación de la universidad, y una de las cosas que más le llamó la atención es que “donde había luz, había un televisor, en casas muy sencillas de pisos de tierra y tablas”.

“La televisión es algo que cautiva, que sirve de recreación y esparcimiento desde la casa, lo que a la larga sale barato”, insistió.

La especialista no olvidó también que la televisión hace las veces de “niñera” al mantener entretenidos a los chavalos de la casa, mientras la madre se ocupa de los quehaceres domésticos.

LO QUE VA DEL AÑO

32,832 televisores se importaron durante el primer trimestre del 2003.

3,000,000 de dólares es su valor.

18 países son los principales vendedores de Nicaragua.

3 países son los mayores vendedores: Panamá, Estados Unidos y Brasil.

21,761 televisores se importaron de Panamá, con un valor de 1.6 millones de dólares.

PLAZOS AL GUSTO… O AL RIESGO

En los mercados populares de Managua, como el Oriental, televisores de 14 pulgadas pueden cotizarse desde los 1,000 córdobas en adelante; a 4,000 córdobas uno de 19 pulgadas y a 5,000 córdobas otro de 21 pulgadas, dependiendo del modelo y la marca.

Varias casas comerciales han optado por ofrecerlos a créditos mediante los cuales un aparato puede llegar a costar el doble de su valor de contado, lo cual dicen se justifica pues se trata de un crédito a plazos de un año o más.

Harold Pérez, ejecutivo de ventas de la tienda El gallo más gallo, localizada en las cercanías del Mercado Iván Montenegro, aseguró que en los tratos que ofrecen afectan sólo el 20 por ciento del salario de un cliente, pues recordó que éste tiene obligaciones que cumplir en la casa, y no desean que debido a ello incumpla luego con sus cuotas de pago.

“Si hablamos de un cliente que gana 1,500 córdobas, perfectamente le podemos dar a crédito un televisor de 14 pulgadas marca Telstar o Sharp”, para lo cual el interesado tendría que dar una prima de 123 córdobas y una cuota mensual de 149 córdobas durante los próximos dos años, ejemplificó.

Calderón declinó detallar cuántos aparatos venden en una semana, pero aseguró que es el electrodoméstico más vendido. “Eso te lo puedo asegurar porque tengo más de tres años de trabajar aquí”, sostuvo.

Yessika Talavera, de la tienda La Curacao, sostuvo también que sus ofertas son atractivas, pues dijo que de un televisor de 20 pulgadas marca Sharp puede ser adquirido con una prima de 39 córdobas, y 15 cuotas de 402 córdobas mensuales.

“Creemos que estas ofertas a crédito son accesibles y atractivas”, según insistió, al asegurar que semanalmente logran colocar en el mercado hasta 20 televisores.

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