- Crean en Managua el primer dispensario marino para curar la desnutrición infantil
Marta Leonor Gonzá[email protected]
Terapeutas, naturistas y médicos, acompañados por familiares, viajaron de Managua a Pochomil, en las costas del Pacífico nicaragüense, para recoger 500 litros de agua de mar en bidones y pequeñas botellas de plástico que llevaron al nuevo Dispensario Marino, ubicado en la iglesia de Santo Domingo, en Managua.
El investigador colombiano Laureano Domínguez Ruiz asegura que “tomar tres vasos de agua de mar al día, es la solución a muchos problemas de salud”.
Domínguez es uno de los promotores del dispensario, apoyado por un cuerpo de médicos que creen que la ingesta de agua de mar revierte la desnutrición infantil, las enfermedades renales, próstata, soriasis, artritis, bronquitis, asma o desequilibrios del sistema nervioso central.
PEDIATRAS OPUESTOS
Pero el pediatra Santiago Aguilar advierte que el consumo de agua de mar en pacientes con problemas renales, puede provocarles retención de sal y agua, aumentando su insuficiencia.
El aumento de sal en el organismo de personas sanas podría ocasionar problemas neurológicos y hasta paros respiratorios, comentó.
Aguilar señala que los niños desnutridos tienen problemas con la eliminación del sodio y “al darles agua de mar las concentraciones de sodio se elevarían”.
Otro médico, Serdán Zelaya, sostiene que “ingerir agua de mar provoca un estado de hipernatremia y altas concentraciones de sodio, que provocan alteraciones de la presión arterial a nivel cardíaco y a nivel renal”.
Laureano Domínguez, quien reside en Barcelona, España, asegura que el suero marino está corrigiendo enfermedades en hemofílicos, drogadictos y alcohólicos. “El plasma marino tiene todos los componentes para regenerar un organismo. Ha funcionado muy bien en colectivos de drogadictos y alcohólicos, puede ayudar a estas personas”, afirmó.
Explica que el agua de mar suministra los nutrientes básicos de la vida. “Ha funcionado en dispensarios de París, Lyon, Londres, Boston, El Cairo… El plasma marino es hoy el biberón que requieren millones de niños que mueren por desnutrición”, comentó.
NO ES NUEVO
Asegura que esta teoría no es nueva. “René Quinton, un fisiólogo francés de principios del Siglo XX, demostró la identidad fisicoquímica entre el plasma de la sangre y el agua de mar, que llegó a utilizar como sustituto del plasma sanguíneo”.
“Cuando conocí la base teórica de Quinton me fui a las playas colombianas en el mar Atlántico, invitado por alguien que ya conocía a Quinton, que dirigía un Centro de Tratamiento Marino. Hacía veinte años que lo habían fundado treinta médicos de la Universidad de Antioquia, Colombia, fue así que descubrí las propiedades del agua de mar”, explicó.
Domínguez carga algunos libros médicos y gráficas que muestran un niño cadavérico, el que utiliza como soporte. “Hay estudios, historiales de pacientes, gráficas y fotografías de la mayoría de casos que trataron los dispensarios marinos de Quinton, fíjese en la foto de este niño al que se le suministró agua de mar y luego recuperó”, dice mientras señala la gráfica.
“Un caso de cólera infantil. Aquí están todos los datos: nueve meses, ojos en blanco… Llegado el niño a este estado no tiene más de 24 horas de vida –escribe Quinton–. Tratamiento: agua de mar y se recuperó en una semana, vea”.
Explica que el agua de mar contiene, además de minerales, todos los elementos básicos para la vida en la proporción correcta y en estado biodisponible. “El agua de mar es excelente nutriente y un revitalizador celular”.
Científicos y grupos de investigación han seguido el tema, como en la Universidad de La Laguna (Tenerife). “Mis años de búsqueda culminaron en un simposio internacional en Medellín, sobre la base de sus conclusiones se nos dio permiso para abrir siete dispensarios marinos en Colombia”, comentó Domínguez.
El investigador dice que es sencillo y barato ingerir agua de mar, pero sugirió dejar que la arena se asiente en el fondo y tomar solamente el agua.
En Colombia le dan seguimiento a 13,600 casos de niños desnutridos, quienes reciben como tratamiento básico tres vasitos de agua de mar al día, para restablecer su equilibrio fisiológico, que deberán mantener con una dieta adecuada.
En los dispensarios de Colombia “estipulamos un mínimo de siete meses dándoles de beber tres vasitos de agua de mar al día. Nuestros estudios dicen que estamos obteniendo, por ahora, un 100 por ciento de curación en casos de desnutrición severa”, aseguró Domínguez.
Los dispensarios marinos en Colombia surgieron como una idea del grupo en Barcelona Pro-Dispensarios Marinos (Prodimar) para Asia, África y América Latina, liderada por Laureano Domínguez, con el objetivo de suministrar el agua de mar para su uso terapéutico a la comunidad colombiana.
CURÓ A SU MADRE
Desde hace 25 años, Laureano Domínguez ha investigado los poderes del agua de mar, sobre lo que ha escrito dos libros, Atavismo y Pedagogía del atavismo, más algunos ensayos.
Como una experiencia personal, relató que el agua de mar curó milagrosamente a su madre de una úlcera varicosa que la había afectado por más de dieciocho años. Estaba grave y nadie había podido curarla.
“Sin embargo, en sólo diez días de tratamiento la herida se cerró. También tenía problemas graves articulares a nivel de la rodilla, que se le resolvieron. Ahí empezó mi relación con el método marino”, señaló.