- La niña Belén Cristina del Carmen Ortiz Martínez, de León, entró a España acompañada por un notario con una escritura pública otorgada por él mismo, sin legalizar ni autenticar. La Embajada de España informó que ese notario ha intentado, en varias ocasiones, enviar menores al país ibérico
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Los hallazgos en las investigaciones policiales y el material informativo con que cuentan, indican que existe toda una organización detrás del traslado ilegal de seis niños nicaragüenses que fueron llevados a España, afirmó el Procurador Especial de la Niñez, Carlos Emilio López.
Sin embargo, López desconoce con qué fines fueron sacados estos niños de su país.
“Hemos solicitado a la oficina de la Interpol de la Policía Nacional, que realice todas las investigaciones necesarias para dilucidar si esto está vinculado a tráfico de órganos o si está vinculado a adopciones ilegales”, manifestó López.
El Procurador Especial de la Niñez recordó que autoridades de España han reconocido que los seis infantes están en una situación anómala, y es evidente que en su traslado se violentaron una serie de disposiciones administrativas y legales, en las que hay complicidad entre abogados y notarios, autoridades judiciales, familiares y ciudadanos españoles.
Para López, en este caso se cometió toda una serie de delitos como falsificación de documentos públicos, de identidad personal, asociación ilícita para delinquir y tráfico de migrantes, entre otros.
Los niños fueron sacados de su país con escrituras públicas, emitidas por notarios, y la juez de Quezalguaque dio el reconocimiento de patria potestad, cuando eso solamente lo puede autorizar un Juzgado de Distrito Civil, criticó López.
Para otorgar la guarda, la tutela de los niños, hay que seguir todo un procedimiento que es bastante complicado en nuestra legislación, explicó el funcionario, quien señaló que esto pasa por un estudio sicosocial del Ministerio de la Familia, que debe declarar que estos niños están en situación de total abandono, para después iniciar un proceso ante el Juzgado, que emitirá una sentencia y otorgará la tutela. Este procedimiento no se realizó.
“Muchos de estos niños salieron sin este criterio que establece la ley, aquí tenemos violación al Código de la Niñez y Adolescencia, violación a la Ley General de Adopción, violación a la Ley de Tráfico de Migrantes”, dijo López.
LE PROMETIERON MANDARLO A TRAER
Las españolas le habrían asegurado al padre de los cuatro menores, Hilario Picado, que “a los meses después lo vamos a mandar a traer a usted, para que esté allá toda la familia junta”.
Picado, quien habita en Quezalguaque y que apenas sabe leer y escribir, negó que haya regalado a sus hijos.
Dentro de las investigaciones se ha encontrado que abogados y notarios, incluyendo a la jueza y madres, han viajado a España, expresó el Procurador Especial de la Niñez.
La Procuraduría de Derechos Humanos demandó que se haga un estudio para conocer las condiciones de salud en que se encuentran estos niños en España.
“Creemos que el Estado nicaragüense debe hacer todas las gestiones, para lograr el traslado de estos niños hacia Nicaragua y que al venir a Nicaragua se les pueda brindar una atención especial”, demandó López.
Documentos en poder de la Policía y remitidos por la Embajada de España en nuestro país, indican que las escrituras públicas fueron realizadas por el abogado y notario leonés Patricio Agustín Lara Tenorio.
Uno de los casos mencionados por la Embajada de España fue el de la niña Belén Cristina del Carmen Ortiz Martínez, nacida el 14 de septiembre de 1997, en León, quien ingresó a España acompañada por el notario Patricio Agustín Lara Tenorio, con la escritura pública número 14 del año 2002, otorgada por él mismo, sin legalizar ni autenticar.
Mediante esa escritura, los padres de la menor, Ignacio de Jesús Ortiz Silva y Ana Mercedes Martínez Duarte, le otorgaban el cuido, representación y administración de los bienes de la menor al matrimonio español formado por Eduardo Felipe Ramos Barragán y Carmen Bautista Guareño, con domicilio en el municipio de Monesterio, provincia de Badajoz.
La niña ingresó a Palma de Mallorca, España, el siete de septiembre de 2002, según confirmaron las autoridades españolas a las autoridades nicaragüenses.
En Nicaragua, la Policía recibió denuncias de que la madre y el padrastro estaban vendiendo a la niña en mil dólares, señala un informe policial.
Un documento remitido en junio del presente año por esa embajada, dirigido a las autoridades nacionales, indica que en una entrevista realizada a la pareja española, éstos confiaron a autoridades de la Dirección General de Infancia y Familia de Extremadura, que conocían la existencia de otros tres niños en Palma de Mallorca, en igual situación, bajo el cuido de Ángela Ocampo, quien aparece como presidenta y fundadora de la asociación no gubernamental “Luz para la Infancia”.
En esa ocasión, la pareja informó que sabían que próximamente llegarían unos doce menores procedentes de Nicaragua a esa localidad, probablemente acompañados del mismo notario.
A través de un documento de la Embajada de España, remitido a las autoridades nacionales del Ministerio de la Familia (Mifamilia), en junio del presente año, refiere que ese notario ha intentado “al menos en otra ocasión, legalizar documentos notariales para traer a España a menores nicaragüenses, legalizaciones que han sido denegadas por nuestra Embajada en Nicaragua, al no cumplir los requisitos legales para ello”.
LA PRENSA trató de hablar con el notario en su casa de habitación en León, pero no fue localizado.
Este mismo abogado, según el documento de la Embajada de España, presentó en septiembre del 2002 la documentación de otros cuatro niños nicaragüenses, Zeneyda Isabel, de ocho años; Carlos Alberto, de 12; Manuela de Jesús, de cinco; y Azucena Carolina Picado Hernández, de seis, de quienes se haría cargo el ciudadano español Mateo Mayol Piza, con domicilio en Villa Florida, Puerto de Soller, Baleares.
Pero igual que en el caso anterior, el encargado de la Sección Consular denegó la legalización de la documentación presentada, al no haber solicitado el correspondiente visado de estancia de los menores extranjeros.
OTRAS ESCRITURAS
Hay otras escrituras, la número 28 y la 29 del 2003, mediante la cual fue llevada la niña Dulce Celeste Chavarría Cerna, nacida en Managua el primero de mayo de 1997, cuya madre es Dominga del Socorro Chavarría Cerna, de quien no consta dirección de su domicilio en Nicaragua.
“Ellos (los españoles) prometieron ayudarles con estudio, médicos constantes que les estuvieran revisando por cualquier enfermedad”, dijo el hombre.
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